Contra el paro juvenil

La empresa familiar reclama que el contrato a menores de 30 años no pague cuotas dos años

El Instituto de la Empresa Familiar (IEF), organización que incluye a algunas de las mayores empresas del país, presentó ayer su recetario para combatir el paro juvenil, que llega al 43,2%, el doble de la media europea. Una "lacra" que socava la competitividad de España y ante la que "Gobierno y empresarios no pueden quedar indiferentes", en palabras del presidente de la organización y de Mango, Isak Andic.

Entre las medidas incluidas en el decálogo destaca la bonificación del 100% de las cuotas a la Seguridad Social durante los dos primeros años para los jóvenes que se incorporan por primera vez al mercado laboral. La propuesta supone, pues, ampliar aún más la exención de cuotas aprobada con carácter extraordinario (una vigencia de un año) por el Gobierno en el marco del plan de choque para generar empleo. æpermil;ste contemplaba eliminar durante un año las cuotas en los contratos a tiempo parcial de menores de 30 años o de parados de larga duración.

Otra de las propuestas del IEF, presentadas por Andic y el director general de la organización, Javier Quintana, es crear un "contrato de aprendizaje", exento de pagos a la Seguridad Social y "cuya remuneración no esté sujeta a las condiciones económicas previstas en los convenios colectivos". Las condiciones las deberían discutir los interesados con el empleador, pero "en ningún caso" se admitiría rebajar la cota del salario mínimo interprofesional (SMI), situado actualmente en los 641 euros mensuales.

En este sentido, desde el IEF son partidarios de que sean las propias empresas las que regulen las condiciones laborales, tanto de los jóvenes como del resto de empleados. Es decir, que se puedan descolgar si así lo quieren de los convenios de ámbito superior.

También abogan por que se destinen 500 de los 7.300 millones del presupuesto de las políticas activas de empleo a programas de jóvenes en prácticas y talleres de empleo. Asimismo, en su opinión, se debería orientar la educación a las necesidades reales del mundo laboral.