El comisario de la UE siembra el pánico

Efecto Oettinger: 20 minutos de terror en las Bolsas de todo el planeta

"Las órdenes ni se veían en las pantallas. La magnitud de la oleada de ventas desbordó todos los sistemas", explica un operador. Günther Oettinger, quien ayer calificó de apocalíptica la situación de Japón, ha advertido de una nueva catástrofe inminente. Los nervios se han desatado en las Bolsas de todo el mundo.

Entre las 15.50 y las 16.10 (hora española), los principales índices bursátiles del mundo sufrieron una bajada espectacular. La incertidumbre en torno al horror japonés, con el peligro nuclear al acecho, fue la culpable de la avalancha de órdenes de venta que tumbaron las Bolsas. El Ibex se hundió 219 puntos -equivalentes a un 2,1%- en unos pocos minutos. Marcó el mínimo intradía a las cuatro y diez de la tarde en los 10.082,1 puntos. Veinte minutos antes, rondaba los 10.300.

¿Cuál fue el detonante? Al parecer, unas declaraciones de Guenther Oettinger, el comisario europeo de la energía, el mismo que ayer calificó la catástrofe japonesa de "Apocalipsis". Hoy por la tarde, minutos antes de que se desatara el pánico en los parqués, aseguró que "en las próximas horas se corre el riesgo de asistir a una nueva catástrofe [en referencia al peligro nuclear] de gran peligro para los habitantes y el bienestar."

El descalabro fue global. El Ibex es un índice conocido por su elevada volatilidad, pero decir S&P 500 es decir el índice más líquido del mundo, y esto son palabras mayores. Su desplome, aunque menor, también fue espectacular. Desde los 1.280 puntos se hundió hasta los 1.260 puntos, aproximadamente en el mismo periodo de tiempo de la salvaje caída del Ibex y del resto de los índices del Viejo Continente. "La avalancha de órdenes de venta era tal que ni siquiera podía verse en la pantalla; sólo corría el rumor de que otra catástrofe de índole nuclear era inminente en Japón", explica Jesús de Blas, operador de Crédit Agricole Mercagentes.

"El comisario de energía de la UE ha reconocido que la situación está fuera de control. Se ha desatado el pánico a raíz de todo esto y las ventas en Bolsa han sido durísimas", explica José Luis Cárpatos, desde Serenitymarkets.com. La situacion se calmó después de los minutos de pánico y las Bolsas recuperaron parte del terreno perdido en muy poco tiempo -el Ibex volvió a superar los 10.275 puntos en torno a las cuatro y cuarto de la tarde-, pero la desconfianza ya se había instalado.

El goteo de órdenes de venta llevó al Ibex a cerrar en los 10.087,6 puntos, muy cerca de su mínimo intradía. Se movieron 4.202,7 millones de euros, muy por encima de la media diaria de marzo (3.479 millones de euros), aunque por debajo de los 5.168,8 millones negociados ayer.