Se agrava la situación

Japón teme una cifra de víctimas "extremadamente alta" tras el terremoto

El fuerte seísmo asesta un duro golpe a la economía nipona.

Un devastador terremoto de 8,9 grados de magnitud en la escala de Richter, seguido de un fuerte tsunami con olas de hasta 10 metros, podría haber dejado más de mil muertos y numerosos desaparecidos en Japón. El gigantesco tsunami que asoló la costa este de Japón puso en alerta toda la costa del Pacífico. Las autoridades advierten de que la a cifra de víctimas puede ser "extremadamente alta" y piden a los ciudadanos que se mantengan en guardia ante las numerosas réplicas. El fuerte movimiento sísmico, el peor que ha sufrido el país, arrasó cuanto encontró a su paso en algunas regiones del Este del país, catástrofe que ha documentado la televisión.

El seísmo paralizó temporalmente el transporte en gran parte de Japón. Tokio tembló con fuerza. A unos 350 kilómetros de la capital, Sendai, con un millón de habitantes, ha sido una de las ciudades más golpeadas.

El Gobierno ha enviado unos 8.000 militares para las labores de rescate a las áreas afectadas, además de un equipo a las inmediaciones de la central nuclear de Fukushima, cuyo sistema de ventilación se ha visto dañado por el seísmo. Las autoridades han decretado el estado de emergencia de energía nuclear.

Labores de rescate

El Ministerio de Defensa ha organizado una fuerza conjunta con los militares de EE UU desplegados en Japón para afrontar de forma coordinada las labores de rescate, para las que ya hay preparados 300 aviones y 40 buques.

El terremoto amenaza la recuperación económica de Japón. El Banco de Japón ha afirmado que continuará haciendo "todo lo posible" para garantizar la estabilidad financiera del país. En la Bolsa de Tokio -el seísmo ocurrió 15 minutos antes del cierre-, el índice Nikkei cayó un 1,72 %, el nivel más bajo en cinco años.

Google ha puesto en marcha una aplicación que ayuda para localizar a personas en Japón. El embajador de España en Japón, Miguel Ángel Navarro, cree que los tres españoles residentes en la zona afectada por el seísmo se encuentran bien.