Sorprende al mercado, que esperaba una ofensiva por Hermès

LVMH refuerza su imperio y lanzauna opa de 3.700 millones por Bulgari

Solo unos días después del escándalo Galliano y cuando se esperaba una ofensiva por Hermès, LVMH ha lanzado una oferta de compra por la italiana Bulgari, valorada en 3.700 millones de euros. Se hará así con una de las marcas más prometedoras en el sudeste asiático, mientras que la familia dueña de Bulgari contará con dos puestos en el consejo de LVMH y dirigirá su división de joyería.

LVMH refuerza su imperio y lanzauna opa de 3.700 millones por Bulgari
LVMH refuerza su imperio y lanzauna opa de 3.700 millones por Bulgari

Como en una partida de cartas, Moët Hennessy Louis Vuitton (LVMH) ha despistado a todos sus contrincantes y ha jugado una mano redonda. Desde hace meses, el sector del lujo esperaba que la compañía presidida por Bernard Arnault lanzara una ofensiva por Hermès, la firma parisina de la que ya controla el 20% y donde mantiene una guerra abierta con la familia propietaria. Pero no ha sido así. Aprovechando la humareda por los comentarios antisemitas de Galliano, LVMH ha echado el lazo a Bulgari. Una de las pocas firmas que aún eran independientes y que ayer se disparó en Bolsa un 59%.

La dueña de Dior, Loewe, Givenchy y Marc Jacobs, entre otras marcas, va a pagar cerca de 3.700 millones de euros por la empresa romana. Se trata de su mayor operación en la última década. En concreto, se hará con el control de la participación la familia fundadora de Bulgari (el 50,4%) valorada en 1.870 millones a través de un intercambio de acciones y, además, lanzará una opa por el resto del accionariado.

Para ambas compañías se trata de una jugada estratégica. Por un lado, LVMH refuerza su división de joyería y relojería, la que menos ingresos aportaba hasta ahora al gigante francés, unos 985 millones de euros según la última memoria. Bulgari -que también es especialmente fuerte en bolsos y marroquinería- alcanzó en 2010 una facturación ligeramente superior a los 1.000 millones de euros. Además, estos negocios son los que más crecimiento están registrando en el sudeste asiático, donde LVMH tiene puesto el punto de mira. Son países que conciben Bulgari como una de las grandes marcas de la moda europea.

Mientras, la empresa romana logra un hueco en el principal holding de marcas premium del mundo. Un escaparate en el que tendrá voz y voto. La familia dueña de Bulgari tendrá dos puestos en el consejo de administración de LVMH, empresa de la que será su segundo mayor accionista. Nicola Bulgari permanecerá además como presidente de la firma y Francesco Trapani, su consejero delegado, se convertirá a lo largo de la segunda mitad de 2011 en el máximo responsable de la división de relojería y joyería de LVMH.

Bulgari logrará también el respaldo del colchón financiero de LVMH. En 2010 consiguió recuperar el crecimiento de sus ventas, pero aún no ha desvelado si su resultado neto siguió la misma senda. En 2009 sus números rojos alcanzaron los 47,1 millones de euros debido, sobre todo, al aumento de sus costes financieros. Por mercados, Asia representa el 42% de sus ventas -según los datos del ejercicio 2009- y de ellas cerca del 19% corresponden a Japón. Por su parte, Europa supone un 38% de los ingresos de Bulgari y América un 12%.

En este contexto, el mercado español ha supuesto también un lastre para el grupo de lujo. En el ejercicio 2009, la compañía perdió en el mercado español 2,5 millones de euros, casi el 5% del total de los números rojos del grupo, según los datos del Registro Mercantil. Las ventas ascendieron a 27,7 millones de euros, casi un 30% menos que en el año anterior. El grupo reconoce en su memoria anual de 2009 que la sociedad "muestra un fondo de maniobra negativo" por importe de 5,22 millones de euros y un patrimonio neto inferior a las dos terceras partes del capital, si bien "aproximadamente un 95% del pasivo corriente" corresponde a saldos a pagar a empresas del grupo y la compañía "cuenta con el apoyo financiero continuado del grupo Bulgari".

La cifra

20.320. millones de euros fue el volumen de ingresos de LVMH en 2010. El beneficio neto del grupo francés alcanzó el pasado año los 3.319 millones.

El insaciable apetito del magnate del lujo

Discreto, callado y voraz. El presidente de LVMH, Bernard Arnault, ha construido a golpe de talonario el mayor emporio de marcas de lujo del mundo. Y su apetito se mantiene intacto. A sus 62 años, Arnault está considerado el hombre más rico de Europa y el séptimo del mundo, según el ranking que elabora la revista Forbes. Una fortuna que alcanzaría los 27.500 millones de dólares (más de 19.600 millones de euros).

Aunque Arnault sea ahora conocido por ser el principal accionista de LVMH (posee el 47,6% del capital), no siempre se dedicó a las marcas de moda premium. Inició su actividad a gran escala en el negocio inmobiliario, en concreto en el desarrollo de apartamentos turísticos, primero en Francia y después en Florida (EE UU). A mediados de los ochenta abandonó su aventura americana y regresó a Francia para ser consejero delegado de Financière Agache, la firma a través de la que hoy controla su participación en Christian Dior y LVMH y con la que se adentró en el mundo del lujo. A finales de esa misma década, pilotó la unión de la firma de marroquinería Louis Vuitton y del fabricante de bebidas Moët Hennessy. Y desde entonces, su afán por adquirir compañías y convertirlas en iconos del lujo no ha tenido límites. Aunque también ha optado por un perfil más bajo: también es el principal accionista de la cadena de híper y supermercados Carrefour.