Calculan que los sueldos pendientes superan los seis millones de euros

UGT pide al Fogasa que cubra los salarios impagados en Nueva Rumasa

La representación sindical del área agroalimentaria de Nueva Rumasa ha solicitado esta mañana al Fondo de Garantía Salarial que cubra parte de los seis millones de euros que, según la central, la familia Ruiz Mateos adeuda a sus empleados.

Los trabajadores de Nueva Rumasa quieren asegurarse de que recibirán los salarios que les adeuda la familia Ruiz Mateos. La plantilla, que se encuentra en segunda posición a la hora de cobrar, tras las entidades financieras que hayan concedido créditos a alguna de las compañías del grupo, ha decidido mover ficha. La representación sindical del sector agroalimentario, de la mano de UGT, ha solicitado una reunión con el Fondo de Garantía Salarial. Esperan que el organismo público ayude a cubrir los seis millones de euros que la central calcula que se adeuda a los asalariados del área agroalimentaria de Nueva Rumasa

"La situación se está volviendo dramática para muchos de los empleados", explica Sebastián Serena, secretario de política industrial de UGT. El sindicato ha solicitado esta mañana una audiencia con el secretario general del Fogasa, Juan Pedro Serrano Arroyo, para plantearle el problema. Desde la central indican que muchos trabajadores de Nueva Rumasa llevan sin percibir su salario desde el pasado noviembre, y que se les adeudan también las pagas extraordinarias del ejercicio 2010. "Empiezan a tener dificultades a la hora de hacer frente a los pagos de sus hipotecas, así como de bienes de consumo tan básicos como son la electricidad o el gas", indican desde UGT.

El Fogasa, que depende del Ministerio de Trabajo, cubre parte de los salarios, pagas extras o indemnizaciones por despido, que una empresa adeuda a sus trabajadores en caso de insolvencia o concurso. El problema con Nueva Rumasa es, sin embargo, que por el momento la compañía continúa en situación preconcursal, por lo que el fondo no podría intervenir. æpermil;ste, que se alimenta con cotizaciones de los empresarios, abonaría, como máximo, el triple del salario mínimo interprofesional diario con un tope de 150 días (cinco meses).