El plan unilateral inquieta a la industria

Bruselas eleva al 25% el objetivo de reducción de emisiones de C02 en 2020

Bruselas prevé proponer la semana que viene un incremento del 20% al 25% en el objetivo europeo de reducción de emisiones de C02 hasta 2020. La decisión unilateral inquieta a la industria, aunque la CE asegura que se puede lograr con medidas de ahorro energético.

El nuevo objetivo forma parte de la estrategia hasta 2050 que el organismo comunitario aprobará la semana que viene. Ese documento, al que ha tenido acceso CincoDías, señala la senda a seguir para lograr "una transición gradual y ajustada a costes" hasta una reducción de emisiones de entre el 80% y el 95% a mediados de siglo. Bruselas considera que para lograr esa meta final conviene acentuar el ritmo de reducción y elevar del 20% al 25% el objetivo previsto para 2020. De no ser así, señala la CE tras analizar la tendencia actual, las inversiones en tecnologías limpias podrían retrasarse y elevar la factura final del proceso de transformación económica

Las patronales europeas han reclamado insistentemente a Bruselas que se mantenga el objetivo para 2020 de reducir las emisiones de C02 en un 20% (en relación con las de 1990) mientras no se logre un acuerdo internacional que involucre al resto de potencias económicas (China y EE UU, en especial).

Pero la Comisión Europea parece dispuesta a dar el primer paso hacia un incremento unilateral en el esfuerzo de limpieza exigido a la industria del Viejo Continente. Y aunque no llega hasta el 30% ofertado en las negociaciones del tratado heredero del Protocolo de Kioto, Bruselas considera ya imprescindible elevar la meta hasta el 25%.

El documento de la Comisión intenta tranquilizar a la industria sobre el impacto de ese nuevo esfuerzo. Y asegura que para lograr la nueva meta bastará con cumplir el objetivo de mejorar la eficiencia energética durante la presente década en un 20%, como ya se ha previsto.

Parte de esa mejora, sin embargo, también recaerá sobre la industria, en particular, sobre las compañías energéticas. La CE, como adelantó el viernes este diario, tiene previsto imponer a eléctricas y gasísticas objetivos vinculantes de eficiencia energética no solo en relación con sus sistema de generación sino también respecto al consumo de sus clientes.

La CE calcula que en el caso de la electricidad se podrá llegar a una eliminación casi total de las emisiones de C02 en 2050, gracias, sobre todo, al aumento de las fuentes de energía renovables. En los sectores industriales, la reducción (o la captura de carbono) podría llegar al 40% en 2030 y doblarse en los 20 años siguientes.

En transporte, las emisiones parecen llamadas a seguir aumentando y Bruselas se conformaría con contenerlas y empezar a reducirlas en 2030 mediante combustibles más limpios.

La inversión anual deberá crecer 270.000 millones

La transición hacia un modelo económico sin emisiones de C02 requerirá importantes inversiones, señala la Comisión Europea en la Comunicación que aprobará el próximo martes sobre sus planes medioambientales hasta 2050. El organismo comunitario calcula que durante los próximos 40 años deberá incrementarse en 270.000 millones de euros el gasto anual en la introducción de energías renovables, la instalación de redes de transmisión inteligentes, la captura de carbono o la mejora de la eficiencia energética de viviendas y oficinas.

La cifra, señala el documento de la CE, supone un incremento equivalente al 1,5% del PIB de la UE, que se añade a una inversión que ya alcanza el 19% de esa referencia. La CE recuerda, sin embargo, que antes de la crisis financiera ya se había alcanzado ese nivel de inversión. Y advierte que países como China, India o Corea del Sur ya dedican cantidades aún mayores a la modernización de sus economías.