Entorno. Empresas

Los servicios urbanos, nuevo nicho para las constructoras

Las grandes del sector apuntalan su diversificación con inversiones en tratamiento de aguas, limpieza y residuos.

La incertidumbre en el sector de la construcción está acelerando la diversificación del modelo de negocio de las principales compañías nacionales. La escasa visibilidad que deja la crisis económica ha atenazado el compromiso de un plan estratégico de FCC, que lo que sí tiene claro es que quiere fortalecer su apuesta por las energías renovables y orientarse cada vez más hacia el desarrollo de los servicios urbanos.

La compañía que dirige Baldomero Falcones desplegaba la semana pasada su apuesta por la generación de energía a partir de los residuos, el desarrollo de la energía eólica marina o el coche eléctrico, un giro que pretende apuntalar su estrategia de los últimos años de desvincularse poco a poco del concepto de construcción y orientarse cada vez más hacia los servicios ciudadanos.

Limpieza, gestión de residuos y tratamiento de agua son los pilares de su división de servicios urbanos, ya presente en 54 países, cuyas prestaciones alcanzan a 5.000 municipios en todo el mundo. Los servicios ambientales representan ya el 45% de la actividad de su división de servicios y energía, y el objetivo a corto y medio plazo es apuntalar su presencia en aquellos mercados exteriores donde la compañía ya está presente, Emiratos Árabes y el norte de África.

El mercado internacional augura fuertes beneficios para las empresas

Precisamente, la internacionalización de servicios es una de las grandes bazas del sector. Según cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club de los 30 países más ricos del mundo, la inversión mundial en infraestructuras para atender el rápido crecimiento de las ciudades alcanzará más de 2.000 millones de dólares entre 2010 y 2020. Más de la mitad de estas inversiones se llevarán a cabo en países de este selecto club, con creciente protagonismo de la iniciativa privada. Precisamente, el 44% de los ingresos que registró la división de servicios ciudadanos de FCC en el año 2009 correspondió a los mercados internacionales. Europa representó en este mismo ejercicio el 85% de los ingresos internacionales.

La sociedad del futuro será urbana, y las compañías constructoras tienen en la mayor concentración de población en las ciudades una baza estratégica para proveer infraestructuras de transporte, agua, energía y telecomunicaciones, nichos de negocio donde las constructoras quieren estar presentes.

FCC participó en la descontaminación y tratamiento de aguas contaminadas de petróleo tras el vertido del golfo de México, así como en la extracción y tratamiento de residuos del embalse de Flix, en Tarragona. La compañía se adjudicó la construcción y la gestión de una macrodesaladora en Argelia que abastece a más de 500.000 personas. FCC gestiona la recogida y limpieza de residuos urbanos de Madrid y en Barcelona para la que dispone de una flota de vehículos híbridos.

La internacionalización también está dando resultados a Ferrovial. El bajón en la obra civil ha acelerado los planes de diversificación de la compañía hacia los servicios, de la mano de Reino Unido. Este mercado se está convirtiendo en uno de los grandes motores de negocio.

La compañía desembarcó en aquel mercado en 2010 tras adjudicarse la gestión de residuos de York, con una cartera de negocio de 500 millones de libras. Además, el grupo español ha llevado a cabo la reorganización de su filial de servicios, adelgazando los costes de estructura en un 15%.

Millones de euros en la basura

El uso del vertedero está dando paso lentamente hacia lo que los expertos llaman la valorización de los residuos, es decir, utilizarlos para generar energía. Por el momento, solo el 22% de las basuras que se generan en España se reciclan o se utilizan como combustible. Ahora, el sector privado busca fórmulas para dar la vuelta a esta situación y aprovechar este potencial.

Los expertos avalan que el 10% de la energía primaria en España podría abastecerse con la reutilización de desechos. Por el momento, de los 250 millones de toneladas de basura que se generan anualmente en España, el 60% acaban en el vertedero, solo se recicla el 12% y apenas el 10% se convierte en combustible alternativo, materia prima para generar energía.

El negocio está asegurado. Según los expertos, por cada euro invertido en gestión de residuos se genera 2,3 de volumen de negocio.