Se acerca la hora de los espías

Se acerca la hora de los espías

La construcción avanza a buen ritmo y el continuo trajín en el solar de la futura sede del Consejo Europeo (foto) hace creíble el objetivo de que a partir de 2013 se reúnan en el nuevo edificio los Merkel, Sarkozy, Zapatero, Van Rompuy y compañía (o sus sucesores, tal y como está el panorama electoral en algunos países).

Pero entre tanto cable, encofrado y cañería, resulta inevitable preguntarse si algún servicio de información no aprovechará para insertar micrófonos con los que escuchar las reuniones a puerta cerrada del Consejo. Fue lo que ocurrió con la actual sede (el edificio Justus Lipsius) hace solo 15 años.

"Se trata de un material de escucha activable a distancia, colocado aparentemente en el momento de la construcción del edificio", señala sobre aquellas escuchas nunca aclaradas un reciente informe del Comité Permanente de Control de los servicios de inteligencia y seguridad de Bélgica (pág. 9).

El informe detalla la chapucera investigación llevada a cabo tras descubrir micrófonos en las instalaciones telefónicas de las delegaciones varios países, entre ellos España, en el Justus Lipsius.

El documento recuerda (p. 20) que Bruselas, sede de la UE y de la Otan, es "un objetivo privilegiado para el espionaje internacional". Y por ello recomienda a las instituciones europeas que extremen la prudencia a la hora de elegir proveedores o adquirir material técnico.

En consecuencia, la Seguridad del Estado belga ofreció (p. 21) al Consejo Europeo (y a la Comisión Europea) la posibilidad de firmar un protocolo para evitar pinchazos como el del Justus Lipsius. La propuesta ni siquiera recibió contestación. Así que las obras del Residence Palace siguen a buen ritmo, aunque quizá con algún chip de más.

Foto: Residence Palace, futura sede del Consejo Europeo en Bruselas (B. dM., 17 febrero de 2011).

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