Es el único país evaluado que no emite deuda gubernamental

Fitch rebaja en un escalón el rating de Libia por la inestabilidad política del país

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha rebajado en un escalón el rating a largo plazo de Libia, desde 'BBB+' hasta 'BBB', y ha situado la nota en "vigilancia con implicaciones negativas", ante la creciente inestabilidad política que existe en el países tras las últimas revueltas populares.

El director del equipo de deuda soberana de Fitch, Charles Seville, destaca que esta rebaja refleja la "erupción del riesgo político, evidenciado por el impulso creciente de la revuelta popular para poner fin al Gobierno de 42 años de Muammar Gadafi", y añade que el proceso de vigilancia con implicaciones negativas tiene en cuenta la "amplia gama de resultados políticos posibles".

Fitch, que tiene previsto resolver esta revisión en un plazo de entre tres y seis meses, apunta que la falta de una solución política del conflicto y una escalada de la violencia se traduciría probablemente en una mayor rebaja de la calificación, especialmente en el caso de que los disturbios se trasladen a la producción de petróleo.

Asimismo, también subraya que las reformas políticas o un cambio de régimen es también poco probable que se lleve a cabo de forma "suave", dada la ausencia de mecanismos para guiar cualquier transición. Sin embargo, agrega que cualquier reforma política que logre sofocar los disturbios ayudaría a estabilizar la calificación.

Según Fitch, el perfil de crédito de Libia, que es el único país evaluado por la agencia que no emite deuda gubernamental, está basado en su "sustancial riqueza financiera y de petróleo", aunque se enfrenta a unas instituciones políticas frágiles. Sin embargo, la agencia apunta que el "considerable riesgo político" que existe en el país ya está incorporado a su calificación.

Libia es el sexto mayor productor de petróleo per capita del mundo y cuenta con las mayores reservas probadas de crudo en África, pese a lo cual su crecimiento a largo plazo ha sido "lento" desde 1970 y no ha podido transformar su riqueza en el sector petrolero en una mayor calidad de vida y en la creación de empleo.