COLUMNA

Un pesado tiranosaurio Fed

La Reserva Federal necesita ejercicios de calentamiento. Los precios al consumidor, la producción y la importación crecieron en EE UU en enero. La Fed necesitará sangre caliente en lugar de los tiempos de reacción de los reptiles. El índice de precios al consumidor subió un 0,4% el pasado mes y ha aumentado al 3,2% la tasa anual. Los escépticos de la inflación, sin embargo, pueden señalar que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, aumentó a solo una tasa anual del 0,9% en el mismo periodo. También señalan que con la tasa de desempleo al 9%, la ascendente presión sobre los salarios debería permanecer moderada.

El índice de precios a la producción (IPP) se elevó un 0,8% en enero. Los precios de importación, por su parte, aumentaron un 1,5% y un 5,3% respecto al año anterior. Los precios de importación representan solo una fracción modesta de los gastos de los consumidores.

Una gran porción del IPC listo para mejorar es el componente de vivienda. Representa alrededor del 40% del índice subyacente y el 30% del índice general. Se redujo ligeramente en enero y aumentó solo de forma gradual en los meses anteriores. Pero este asunto calculado artificialmente depende de los costes de alquiler y las tasas de interés, que están mostrando signos de aumento.

Además, la recuperación del crecimiento económico significa que la creación de empleo se acelera, mientras que los precios mundiales de los alimentos, la energía y las materias primas se están incrmentando. En cualquier gráfico de inflación en EE UU, tras el hundimiento casi deflacionario del año pasado, el actual nivel benigno de IPC puede ser interpretado simplemente como una lectura temprana de clara tendencia alcista.

Mucho depende de cómo sea la respuesta de la Fed cuando los datos pinten un cuadro más alarmante. Aun así, aquellos con una disposición mansa abogarán por un retraso del ajuste de la política monetaria. El peligro, agudizado por la inercia creada por más de dos años de un dinero fácil sin precedentes, es que la inflación pueda sobrepasar a los tipos de interés, como pasó entre 2004 y 2006, o peor. Mejor sería irse preparando para un cambio total y rápido en las políticas.

Por Martin Hutchinson