Beneficio de 104 millones

Ibercaja gana un 28% menos en 2010

Ibercaja obtuvo un beneficio neto de 103,6 millones de euros en 2010, un 27,9% menos que el año anterior, después de realizar provisiones voluntarias por importe de 88 millones como medida de prudencia ante posibles necesidades futuras.

Amando Franco y José Luis Aguirre, en la rueda de prensa previa a la Convención de Directivos de Ibercaja
Amando Franco y José Luis Aguirre, en la rueda de prensa previa a la Convención de Directivos de Ibercaja

Así lo han explicado su presidente, Amado Franco, y el director general de la entidad, José Luis Aguirre, antes de presidir, en el Auditorio de Zaragoza, la Convención de Directivos de Ibercaja, quienes han señalado que este resultado le ha permitido mantener las fortalezas financieras en solvencia, liquidez y control de morosidad y preservar la rentabilidad de la actividad.

El presidente de Ibercaja, quien ha reiterado que 2010, que ha concluido con holgada liquidez, ha sido un año difícil y complicado, ha subrayado en referencia a las fusiones que "no hay nada encima de la mesa", ya que en estos momentos están solos, y que no han decidido si van a constituir un banco.

Aguirre, por su parte, ha señalado que podían haber dado un resultado mayor pero han preferido guardar esas provisiones (de 88 millones de euros) de cara a los años próximos, porque la crisis no ha finalizado.

Ha agregado que, el coeficiente de solvencia de Ibercaja es de 9,70 y creen que superarán con "bastante holgura" los mínimos requeridos por el real decreto-ley publicado hoy en el Boletín Oficial del Estado.

En este sentido, el presidente ha recordado que tienen tres alternativas, seguir como están ahora, constituir una fundación o iniciar la actividad indirecta de la caja a través de un banco, y ha señalado que cualquiera que fuera la elección podrían emprenderla solos o acompañados, aunque, ha insistido, en que en este momento no hay un plan definido.

El director general de la entidad ha informado de los resultados en 2010, fruto de la intensa labor comercial realizada por Ibercaja, en un escenario muy competitivo, en los que han obtenido un beneficio después de impuestos inferior en un 27,90% al del año interior.

Esta evolución se debe, según ha dicho, a la contracción de márgenes, derivada de la evolución de tipos de interés y la competencia en los mercados del ahorro; las menores plusvalías por operaciones financieras y la prudencia en la gestión de riesgos, que les ha llevado a constituir provisiones adicionales por importe de 88 millones de euros.

La ratio de morosidad del crédito, 3,67%, continúa manteniendo un amplio diferencial en relación a la del conjunto del sistema financiero español, 5,81%, mientras que la cartera de préstamos para adquisición de vivienda, presenta una ratio de morosidad significativamente baja del 1,34%.

Mientras que la liquidez totaliza, incluyendo la póliza disponible con el BCE, 5.126 millones de euros, representando el 12,04 por ciento del activo individual.

Una cifra que en su opinión permite afrontar sin tensiones los próximos vencimientos de emisiones institucionales sin condicionar la actividad inversora.

La Caja no ha realizado ninguna emisión avalada por el Estado, contando con un potencial disponible de 2.837 millones de euros.

El volumen de actividad de Ibercaja ha ascendido en 2010 a 82.089 millones, que en crédito, totaliza 33.776 millones, y, pese a que la caída de la actividad económica ha limitado la demanda, se han formalizado más de 88.000 operaciones de crédito y leasing a particulares y empresas, con un volumen que supera los 5.300 millones de euros.

De ese importe, el 45,8% se ha destinado a vivienda de particulares, un 43,4% a financiar actividades productivas y, el resto, a consumo y otros fines.

"Estas cifras -ha dicho el director general- expresan el compromiso de la caja de contribuir al desarrollo económico, facilitando la financiación de particulares y empresas".

Respecto a los recursos, Ibercaja ha mantenido su cuota, con un volumen de 48.313 millones, que mejora la media de las cajas de ahorros en un mercado cuya evolución ha estado condicionada por el complicado acceso a la financiación en mercados mayoristas y su elevado coste, lo que desencadenó una fuerte competencia por la captación de recursos minoristas.

La entidad, que invirtió 38 millones de euros en su Obra Social, cerró 2010 con una red de 1.076 oficinas y 4.920 empleados, distribuidos por toda España, y dispone de 1.181 cajeros automáticos.

Además, ha consolidado su número de clientes y es especialmente relevante el crecimiento en usuarios online, que ya son 945.485, casi 77.000 más que en 2009.

El decreto de las cajas es "muy duro"

El presidente de Ibercaja, Amado Franco, ha señalado que el decreto-ley para el reforzamiento del sistema financiero es "muy duro" y discriminatorio, al tiempo que ha dicho que hay que hablar de refundación de las cajas no de desaparición.

Amado Franco, que también es vicepresidente de la CECA, se ha referido al decreto-ley que publica hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE) , y ha señalado que aunque despeja algunas incógnitas importantes habrá que esperar al 10 de marzo, cuando se prevé que salga la circular del Banco de España, para conocer los importes de capitalización necesarios.

En este sentido, ha afirmado que hablar de niveles de solvencia del 8% o 10%, como se prevé, es "discriminatorio" para las entidades financieras españolas respecto a las sucursales de banca extranjera y para las cajas frente a los bancos porque no hay ninguno que necesite el 10% al tener el 20% en manos del sector privado.

Sobre si Ibercaja podría llegar a este porcentaje, su presidente ha señalado que pasarán el 10% de esa nueva definición del capital principal con sus propios medios, sin poner dinero del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), del que no han recibido ni un duro, ni con los beneficios fiscales de las fusiones, y que en principio no prevén vender activos.

El vicepresidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha subrayado que esperan que este decreto-ley ponga "punto final a las especulaciones sobre la calidad de las informaciones que facilitan las cajas y sobre su solvencia", y vuelva la normalidad a los mercados.