COLUMNA

Cepsa, en manos de un emirato

Es el fin de una era para Cepsa. Tras duraderos tiras y aflojas entre los accionistas de la petrolera española, la International Petroleum Investment Company (IPIC) de Abu Dabi va a tomar el control del grupo con la compra de la participación al 48,8% de Total. Esto elevará su participación por encima del 95%, y finalmente al 100%, una vez que IPIC compre las minoritarias. Es fácil de ver por qué los franceses quieren salir. Pero los motivos de IPIC no son tan claros.

Total no ha tenido un camino fácil en Cepsa. Llevó al Santander a los tribunales después de que el banco asaltara el capital en 2003. El Santander vendió su participación a IPIC hace casi dos años. Desde entonces, la petrolera francesa ha compartido el control con el fondo de Abu Dabi. El bajo free float también ha llevado a fluctuaciones salvajes en el precio de la acción, que se ha reducido a menos de la mitad en dos años. La venta se ajusta a la estrategia de Total de reducir la exposición a refino en Europa y centrarse en exploración y producción (llamado upstream). Es de suponer que usará parte de los 3.700 millones de euros recaudados para ese fin. Total ha sofocado la especulación sobre los planes de compra de acciones en Repsol.

Los motivos de IPIC son menos claros. El fondo de Abu Dabi, que también posee una participación del 20% en el grupo petrolero y gasístico austriaco OMV, no suele tomar al 100% el control operativo de sus inversiones, sobre todo si cotizan. Tiende a trabajar con socios. IPIC podría querer simplemente gestionar Cepsa de forma diferente, tal vez invirtiendo más en upstream. Ha firmado un protocolo de acuerdo con Total para invertir conjuntamente en proyectos de exploración y producción de petróleo y gas.

Otra teoría es que IPIC está tomando el control de Cepsa para venderlo en última instancia a un tercero. No sería fácil, ya que la mayor parte de las grandes compañías de gas y petróleo están reduciendo exposición al refino y marketing europeos. Aparte de Repsol, el único de la industria que refuerza sus operaciones en este área a nivel local es la portuguesa Galp, que ha comprado estaciones de Exxon y Eni. Cualquiera que sea lo que tiene en mente IPIC, ahora tendrá más libertad para hacerlo.

Fiona Maharg-Bravo