Marketing y organización de despachos profesionales

La proyección social de los arquitectos

Hay que ser amos de la propia imagen en lugar de dejar que los demás nos la definan, ya que la percepción es lo que nos hace o nos deshace en el mercado.

Actualmente el desánimo es el denominador común entre los arquitectos y las arquitectas. Los tiempos en los que los encargos llegaban solos han pasado a la historia para la mayoría. Años de dura preparación y esfuerzos parecen servir de poco.

¿Qué hay que hacer? Seamos responsables. Evitemos echar la culpa a las circunstancias o a otras profesiones. Para cambiar nuestras circunstancias cambiemos nosotros primero. Actitud positiva: vivir épocas de crisis puede ser un lujo. Aprovechémoslo para reinventarnos.

Preguntemos a los consejos y colegios profesionales, los responsables de definir la estrategia de posicionamiento de la "marca arquitectos" en la sociedad:

¿Cuál es la hoja de ruta para recuperar el prestigio de la profesión, su utilidad percibida?

¿Cómo piensan modificar la percepción actual del arquitecto en la sociedad para que el arquitecto sea percibido por lo que aporta y lo que le diferencia de otros profesionales?

El epicentro de la estrategia de mejora: ¿qué contrata realmente un cliente a un arquitecto y por qué le es fiel?

En la vida todo son ventas. ¿Qué formación reciben los arquitectos, a través de los colegios, en estrategia de negocio, habilidades comunicativas y venta de los servicios profesionales?

La principal función de un consejo o de los colegios profesionales no consta en los estatutos. Es ilusionar al colectivo. Para conseguirlo hay que creer en la propia capacidad y definir una hoja de ruta ganadora, el camino de la tranquilidad para los arquitectos a corto, medio y largo plazos.

Pasar de ser percibidos, de manera injusta, como "artistas" o profesionales "poco cercanos" a "técnicos de cabecera" requiere voluntad, estrategia y persistencia, superior a la que han tenido otras profesiones competidoras para desplazar de esa posición mental a los arquitectos.

La percepción social hace ganar o perder encargos, oportunidades de negocio. Hay que ser amos de la propia imagen en lugar de dejar que los demás nos la definan, ya que la percepción es lo que nos hace o nos deshace en el mercado.

Los arquitectos saben construir edificios pero hasta ahora no han sabido definir su proyección social como colectivo y construir su propia imagen sobre la base de lo que son y el valor que aportan a los clientes potenciales y a la sociedad. ¿Es ahora el momento de construirla?

El mayor innovador es el tiempo. El tiempo no tolera la indecisión.

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