Reestructuración financiera

La CNMV exigirá a las cajas colocar en Bolsa al menos el 20% del capital

La CNMV exigirá a las cajas de ahorros que sus salidas a Bolsa sean por al menos el 20% del capital. El requisito legal es de un 25% como mínimo, aunque el regulador podría permitir un porcentaje inferior si considera que el valor cuenta con la liquidez y la capitalización suficiente, como ya sucedió en las colocaciones de Criteria e Iberdrola Renovables, por el 20% del capital. Julio Segura, presidente de la CNMV, ha explicado en rueda de prensa que, por el momento, sólo La Caixa y el Banco Financiero y de Ahorros, liderado por Caja Madrid y Bancaja, se han dirigido al regulador para iniciar los trámites de su salida a Bolsa.

La CNMV ha recordado por carta a la Confederación de Cajas de Ahorro las condiciones para que estas entidades salgan a Bolsa, requisito necesario para que puedan recapitalizarse en los términos exigidos por el Gobierno. La Comisión recalca que las eventuales ofertas de acciones tendrán que conllevar una suficiente distribución accionarial, por lo que insiste en que el capital mínimo que se coloque sea del 25%, sin que en esta cifra computen las participaciones significativas de grandes accionistas o autocartera. Aun así, ese mínimo del 25% es el mínimo legal y podría reducirse en el caso de que la colocación garantice la liquidez del valor, según ha explicado Julio Segura, presidente de la CNMV, en rueda de prensa. Los únicos precedentes de esta excepción son las salidas a Bolsa de Criteria e Iberdrola Renovables , por el 20%, que ahora se convertirían en la referencia para futuras salidas al parqué de las cajas de ahorros.

En paralelo, la CNMV exige que la oferta de acciones tenga tramo institucional, es decir, que no se destine exclusivamente a los inversores minoritarios. Y, en este punto, recalca tanto la complejidad de estas operaciones como el "conflicto de interés" entre la caja y los potenciales inversores, es decir, sus clientes. La CNMV ha advertido repetidamente en los últimos años de cómo las cajas de ahorros colocaban participaciones preferentes a sus clientes minoristas en condiciones muy desfavorables en relación a cómo se vendían estos activos en el mercado institucional.

Añade, en este sentido, que el proceso de colocación y comercialización tiene que cumplir las normas sobre buenas prácticas en servicios de inversión. Y que, una vez que la caja esté cotizando en Bolsa, debe asumir las prácticas sobre buen gobierno exigibles a las entidades cotizadas. De hecho, en el plan de actividades 2011 de la CNMV figura además establecer nuevas obligaciones de transparencia para el informe de buen gobierno de las cajas.