Esperan un gesto del Banco de España en el nuevo examen

Las cajas piden que las provisiones computen como capital básico

Las cajas se adentran en una semana clave para su futuro. El Gobierno presentará, con toda probabilidad, el real decreto sobre los nuevos requerimientos de solvencia. Las entidades de ahorro, además de pedir al Ejecutivo y al regulador que les aplique el mismo rasero que a los bancos, han solicitado que computen como capital básico algunas provisiones realizadas en los últimos trimestres.

Otra semana de nervios para el sector de cajas de ahorros. Cuando se cumplen 14 días desde que la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, anunciara un incremento en el rigor de las exigencias de solvencia para la banca española, las entidades apuran su capacidad de influencia para lograr un texto legal que les perjudique lo menos posible.

Las más interesadas en suavizar los requerimientos esbozados por el Ejecutivo son las cajas. Según explicó la ministra de Economía, las cajas tradicionales deberán cumplir con una ratio de capital básico (conocido como core capital) de entre el 9% y el 10%. Aunque fuentes políticas aseguran que Salgado aceptaría fijar la horquilla entre el 9% y el 9,5%, según informó ayer Europa Press. Al resto de entidades les bastará con el 8%.

Aunque desde el sector del ahorro se ha pedido al Gobierno y al supervisor financiero que no discrimine a las cajas demandándoles una solvencia superior a la de los bancos, la percepción generalizada es que Salgado y Ordóñez, el gobernador del Banco de España, no darán su brazo a torcer. Donde centran sus esperanzas las cajas es en la posibilidad de que las autoridades reguladoras tengan una interpretación flexible de qué se considera core capital. "Se está luchando para que las provisiones por pérdida esperada computen como fondos propios, y así aumente la ratio de capital básico", explica el director general de una entidad de tamaño medio. Fuentes de una caja andaluza confirman que esa es una de las principales demandas. "Se está hablando. Se trataría de premiar el nivel de cobertura que ha hecho una entidad en los últimos años", apuntan.

La traición del supervisor

Son muchas las entidades que consideran que el supervisor les ha traicionado al pedirles un saneamiento del balance muy riguroso antes del cierre de 2010, sin advertirles de que, unas semanas después, habría un aumento notable de las exigencias en materia de solvencia.

En caso de que el Ejecutivo escuchará sus demandas, la nueva incógnita es si solo computaría como capital básico las últimas provisiones realizadas, o si se tendría en cuenta el nivel absoluto de provisiones. "Sería injusto que solo se contabilizaran las últimas dotaciones", comentan desde otra entidad. "Si fuera así, se penalizaría a las cajas que han tenido una trayectoria más prudente".

Otro de los caballos de batalla es cómo computarán las ayudas aportadas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) a algunas entidades. De acuerdo con varias fuentes, los 11.000 millones de euros recibidos por algunas cajas de ahorros a cambio de emitir participaciones preferentes, serán calificados como capital de máxima calidad. Aunque esta valoración facilitará a las cajas alcanzar los nuevos estándares de solvencia, todos los expertos coinciden en que, aún así, deberán buscar capital extra.

Decida lo que decida el Gobierno y el Banco de España, una de las sensaciones que predomina en el sector de cajas es que el decreto pondrá al sector al pie de los caballos, y que los equinos más adelantados son Santander y BBVA.

Basilea 2.5, una medición 'made in Spain'

"El cómputo del capital básico no será, por ahora, tan estricto en España como lo pactado en Basilea III", explicaba recientemente el director general de una gran caja. El directivo considera que el Banco de España va a preparar una interpretación de los instrumentos de capital a medio camino entre el acuerdo de Basilea II y el de Basilea III, para no penalizar excesivamente a las entidades financieras españolas.