Turismo, energía y distribución, entre los sectores afectados

La crisis de Túnez y Egipto amenaza intereses millonarios de firmas españolas

Con decenas de vuelos cancelados y de hoteles y comercios cerrados, Túnez siguió el viernes envuelto en un estado de crisis que se ha trasladado a Egipto y Argelia. Empresas hoteleras, operadores de transportes, energéticas y grupos españoles de distribución, entre otros sectores, miraban el viernes con atención la creciente oleada de protestas populares.

La crisis de Túnez y Egipto amenaza intereses millonarios de firmas espanolas
La crisis de Túnez y Egipto amenaza intereses millonarios de firmas espanolas

El conflicto que inunda Túnez desde el 17 de diciembre en busca de amplias reformas y un cambio en el régimen político se ha replicado en las grandes ciudades de Egipto, Argelia, Yemen o Jordania, y está afectando de distinta manera a intereses españoles.

El turismo es el que parece sentir la tensión de forma más directa, y el epicentro de la crisis sigue en Túnez. "Solo están llegando algunos vuelos de Francia y la mayoría de touroperadores han cancelado su actividad", aseguran fuentes empresariales, que ilustran la parálisis con el cerrojazo experimentado por Vincci Hoteles, una de las cadenas hoteleras con más presencia en ese país: "De sus nueve hoteles, ninguno está abierto en este momento".

Esa situación de deterioro también empieza a calar en Egipto, donde las cancelaciones de turistas británicos, el primer mercado emisor, se están acelerando. Alpitour y TUI, los principales touroperadores que trabajan con ese país, tienen previstas reuniones a principios de semana para decidir una estrategia.

La beneficiada, según esas fuentes, puede ser Canarias. "Las reservas de turistas italianos a Gran Canaria o Tenerife para febrero y marzo se han incrementado entre un 15% o un 18% respecto al año pasado como consecuencia de la escalada de la violencia", aseguran.

En todo caso, la exposición del sector hotelero español a la zona es relativamente pequeña. Nada que ver con la presencia en Latinoamérica. Sol Meliá se instaló en Egipto en 2003 y cuenta con cuatro hoteles en zonas turísticas del Mar Rojo. "Hasta el lunes no tendremos datos fiables de cancelaciones o reservas, pero hasta el momento no hay noticias alarmantes", informó la empresa.

Una portavoz de Barceló, con un hotel en Túnez y un segundo en El Cairo, dijo que la sensación transmitida es de "normalidad". "El hotel de Túnez está en una zona de embajadas, donde no se han notado las protestas. En El Cairo hay cancelaciones, pero también hay gente que se ve obligada a ampliar sus reservas".

A la vista de las crecientes cancelaciones de vuelos, Iberia asegura que mientras que la operación entre Madrid y El Cairo -seis semanales, ida y vuelta- pueda mantenerse con plenas garantías de seguridad, no tiene previsto tomar ninguna decisión. La misma política será mantenida con los cuatro vuelos entre Madrid y Argel.

Negocios estatales

La incertidumbre a más largo plazo pesa sobre sectores nacionalizados, como es el de la energía. Repsol posee en Argelia derechos mineros sobre cuatro bloques: dos de exploración y dos de desarrollo. El 1 de abril del 2009 se anunció un nuevo descubrimiento, el séptimo en el desierto argelino que se suma a los anunciados en esta zona considerada estratégica por la compañía. Los trabajos se llevan a cabo en el desierto, por lo que se cree más que improbable la llegada de las revueltas. Otra cuestión es la consecuencia política de hipotéticos cambios de Gobierno.

Gas Natural Fenosa, por su parte, explota la planta de licuación de gas de Damietta, que comparte con Eni y socios locales. Damietta está situada en la costa mediterránea, a 60 kilómetros de la desembocadura del Canal de Suez, y según el grupo "hay tranquilidad" en unas instalaciones que son estratégicas y están situadas en una zona industrial portuaria. Desde la planta no se ha "transmitido la necesidad de un plan especial".

En el caso de Argelia, Gas Natural no tiene instalaciones, aunque sí mantiene importantes contratos de gas con el grupo estatal Sonatrach. En estos momentos, la compañía negocia los cambios en estos contratos derivados del arbitraje internacional que ambas mantuvieron en Ginebra y que se saldó el verano pasado con un laudo que incrementó el precio del gas un 30%. Un panorama de revueltas sociales podría perjudicar esta negociación, según fuentes sectoriales.

Constructoras e ingenierías como ACS, Acciona, FCC o Ferrovial declaran actividad en Egipto a través de negocios de servicios urbanos y otros relacionados con la gestión del ciclo del agua. Y es que los contratos de obra civil están copados por empresas locales, como Orascom, o grandes conglomerados chinos. En todo caso, ninguna de las patronales del sector de la construcción ha puesto bajo especial vigilancia esa región.

Los intereses españoles en el norte de África también alcanzan al gigante de la moda Inditex. La gallega está presente en Túnez y Argelia, además de Marruecos, países en los que opera a través de un franquiciado local, la práctica habitual de la dueña de Zara al desembarcar en nuevos mercados. En Túnez, Inditex cuelga el cartel de Zara en dos locales, mientras que en Egipto su presencia es más significativa: 14 tiendas de todas sus cadenas (excepto Oysho). En ambos países, la compañía afirma que la situación es de "normalidad".

El petróleo se dispara

El precio del petróleo se disparó el viernes ante la preocupación de que las tensiones en Egipto se repitan en otros países productores de crudo. El barril de Brent llegó a tocar los 99,6 dólares, su nivel más alto desde principios de octubre de 2008.

Un país desaparecido en internet

Egipto ha desaparecido del mapa de internet. Durante la jornada del viernes, la práctica totalidad del país (un 88%) estaba desconectada de la red; tampoco funcionaban los teléfonos móviles (entre los principales operadores están Mobinil y Vodafone). La razón habría que buscarla en el régimen egipcio de Mubarak, que ordenó a los proveedores de internet y de las redes móviles que operan en el país que cortaran sus conexiones con el objetivo de silenciar la rebelión social y evitar que los manifestantes se organicen por internet.

Según la empresa española de seguridad S21Sec, se trata de la primera desconexión a internet que ocurre a gran escala en todo un país. De las 2.903 redes visibles en Egipto, el viernes solo quedaban 327 accesibles por internet. Lo más parecido es lo que pasó en Bangladesh cuando se decretó el estado de alarma en 2007 y otras desconexiones selectivas ocurridas en otros países (como el caso de Pakistán con YouTube, o los bloqueos a Wikileaks desde numerosos países). Según S21Sec, la dependencia a internet es hoy tan grande que hasta que no se resuelva el conflicto no se podrán evaluar las pérdidas, "porque cualquier banco, tienda online y empresa que resida en Egipto no pueden ofrecer sus servicios, y las empresas extranjeras que tienen negocios con Egipto no pueden comunicarse ni con sus clientes ni con sus empleados".