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El déficit cae al 9,2% en 2010 por la Administración central

El Estado compensa el desvío de gasto autonómico y local

La ministra de Economía, Elena Salgado, anunció ayer que España cerró 2010 con un déficit fiscal del 9,2% del PIB, una décima menos de lo previsto por el buen comportamiento de la Administración central, que compensa el desvío de gasto de autonomías y ayuntamientos.

El Ministerio de Economía convocó ayer a primera hora de la mañana, con tan solo dos horas de antelación, a la prensa para dar un avance sobre las cuentas del Estado en 2010. Algo inusual ya que se suelen presentar a finales de febrero, por lo que todo hacía indicar que era para dar una noticia positiva. Y así fue, pero solo a medias. La ministra de Economía, Elena Salgado, avanzó que el conjunto de las Administraciones públicas cerró con un déficit del 9,2% del PIB, una décima menos de lo previsto, gracias al buen comportamiento de la Administración central del Estado. En 2010, el déficit del Estado se elevó a 53.444 millones de euros (un 5,1% del PIB), lo que supone ocho décimas menos de lo estimado (8.000 millones en términos absolutos).

Esta mejoría, tal y como dijo Salgado, se produjo en partes iguales por el avance de los ingresos y el recorte de gastos. En el primer capítulo, con un crecimiento estimado del 10,2%, destacó especialmente la recaudación del IVA, que creció un 46%. Este incremento se produjo tanto por el aumento de las devoluciones como por el alza de los tipos a partir del 1 de julio.

Por su parte, los gastos se redujeron hasta los 175.513 millones de euros, según el dato avanzado por Salgado, lo que representa un 2,1% menos que en 2009. En esa caída han tenido un papel fundamental los recortes en gasto corriente, salarios públicos o inversiones, aunque se han visto neutralizados en parte por el mayor coste del servicio de la deuda.

Salgado anunció que ese excedente de 8.000 millones se destinará en primer lugar a cubrir el desajuste en las cuentas del Servicio Público Estatal de Empleo, con un agujero de 3.000 millones de euros (el 0,3% del PIB), aunque también se reservará una parte para cubrir posibles desvíos de gasto de las otras dos Administraciones.

Si al déficit del 9,2% avanzado por el Ejecutivo se le restan los 5,1 puntos del desfase del Estado central y se le suman las dos décimas de superávit previsto para la Seguridad Social, el déficit de autonomías y ayuntamientos se eleva a 4,3 puntos del PIB, siete décimas más de lo previsto en el Programa de Estabilidad Presupuestaria, por lo que la desviación llega a los 7.000 millones en términos absolutos.

De hecho, tres comunidades (Cataluña, Murcia y Castilla-La Mancha) superaron en el tercer trimestre de 2010 el límite de déficit permitido y tendrán que presentar un plan de reequilibrio si quieren acceder a la financiación a través de emisiones de deuda. Preguntada sobre la posibilidad de establecer excepciones, Salgado apuntó que no se tomará ninguna decisión sin los citados planes. "Una vez que se aprueben, el ministerio será lo más ágil posible con las peticiones de endeudamiento de las comunidades", dijo.

Deuda pública

Salgado también avanzó que la deuda de la Administración central se redujo en 2010 en paralelo al déficit. Según el primer avance elaborado por Economía, la deuda del Estado se elevó al 45,78% del PIB, lo que supone 1,5 puntos menos de la previsión inicial (47,2% del PIB).

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