Revela su exposición al ladrillo

La gran caja de Castilla y León tiene 8.067 millones en créditos a promotores y constructoras

El grupo resultante de la fusión de Caja Duero y Caja España ha cumplido esta misma mañana con la recomendación del Banco de España de explicar de una forma minuciosa cuál es su exposición a activos inmobiliarios.

De acuerdo con los datos hechos públicos por el presidente de la entidad, Evaristo del Canto, la gran caja de Castilla y León tiene 8.067 millones de euros en créditos a promotores y constructoras. Además, en los últimos meses se ha adjudicado activos inmobiliarios por valor de 774 millones de euros.

El director general de la entidad, Lucas Hernández, que se ha encargado de explicar las cuentas de la entidad, ha asegurado que esta cartera de activos problemáticos se encuentra "ampliamente cubierta". Los créditos inmobiliarios con riesgo de impago (dudosos y subestándar), que suman cerca de 4.000 millones de euros, están provisionados en un 33,8%. Respecto a los activos inmobiliarios adjudicados y comprados, Lucas ha explicado que en un 49% se trata de viviendas y en un 24% de suelo urbanizado.

El presidente de Caja Duero - Caja España ha comentado, en respuesta a una pregunta, que desconoce los nuevos planes del Gobierno o del Banco de España para recapitalizar el sector de cajas. Además, ha reiterado que, dada "la holgada posición de liquidez", no se plantean pedir ayudas adicionales al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). En caso de requerir fondos adicionales, la entidad está tramitando un folleto de emisión de deuda con aval del Estado ante la CNMV, ya que disponen aún de la capacidad de emitir hasta 1.274 millones de este tipo de títulos.

Los directivos de la caja castellanoleonesa también adelantaron algunos datos del cierre del ejercicio 2010. La nueva entidad obtuvo un beneficio de 48 millones de euros, frente a los 45 millones que obtuvo la suma de las dos cajas en 2009. La tasa de morosidad cerró en el 9,38%, después de haber rebasado el 10% en noviembre.

Respecto a la evolución del negocio, los depósitos de la clientela cayeron un 7% porque la caja "no ha querido entrar en la guerra del pasivo", según explicó Del Canto. El crédito a la clientela retrocedió un 4,3%, "por la falta de demanda solvente", según el directivo.