La caja gana 450 millones por el 50% del negocio

Mutua crea un gigante nacional del seguro al aliarse con La Caixa

Mutua Madrileña da el estirón. Su reciente alianza en seguros generales con La Caixa la convierte en un gran grupo multirramo con presencia en toda España. La caja ha logrado unas plusvalías de 450 millones de euros al vender la mitad de su negocio de no vida.

Mutua crea un gigante nacional del seguro al aliarse con La Caixa
Mutua crea un gigante nacional del seguro al aliarse con La Caixa

Aseguradora con posibles coquetea con caja. Caja agraciada flirtea con aseguradora. Tras cinco meses de negociaciones, el resultado es la mayor operación de bancaseguros de España. Así podría simplificarse el acuerdo que hicieron público el viernes Mutua Madrileña y La Caixa. El grupo que encabeza Ignacio Garralda logra acelerar significativamente su proceso de diversificación iniciado a mediados de la pasada década y, de paso, auparse a los puestos de cabeza del sector asegurador con la compra del 50% del negocio de generales de la caja catalana.

A cambio de pagar 1.075 millones de euros, su facturación por primas se duplica hasta los 3.300 millones de euros. Esto convierte a Mutua en la segunda compañía del ramo de daños (10,1% de cuota), solo por detrás de Mapfre. Si se consideran los negocios de vida de sus rivales, es la cuarta aseguradora del país (9,3%). Antes era la undécima.

La profundidad de los bolsillos de la entidad madrileña es ampliamente conocida. El grupo ha hecho honor a su reputación y atenderá el importe íntegro de la compra con recursos propios. Ni un céntimo de deuda. En concreto, pagará 897 millones en efectivo que obtendrá con la cancelación de depósitos, el rescate de fondos de inversión y la venta de algún que otro inmueble en la capital española. Otros 33 millones serán obtenidos a través de un crédito fiscal y 70 millones más provendrán que un dividendo que le aportará su filial de salud, Aresa, previo a la fusión de esta sociedad con Adeslas. Aresa ha sido valorada en 150 millones de euros, por lo que su integración en la futura joint venture con La Caixa genera los 75 millones necesarios para llegar a los 1.075 millones apalabrados.

Reparto del poder

La Caixa controla a través del holding Criteria su actividad aseguradora. Esta se encuentra repartida entre Vidacaixa (área de vida), que sigue en manos del grupo barcelonés, y Vidacaixa Adeslas (no vida). Es en esta última línea de actividad donde surgen los cambios. En el tercer trimestre de 2011, cuando culminen los trámites societarios y administrativos, Mutua detentará el 50% de la sociedad. El otro 49,9% corresponderá a la caja que preside Isidro Fainé.

La compañía conjunta será rebautizada y al frente, en calidad de presidente, se situará Juan Hormaechea (director general del área aseguradora de Mutua). El día a día lo llevará Javier Murillo, que será designado por La Caixa como director general.

La Caixa empleará los mil millones de efectivo ingresados con la operación (se detrae la aportación en especie de Aresa) y un dividendo de 65 millones de Vidacaixa Adeslas a reducir su deuda, que pasará del 29% al 25,5% del valor bruto de los activos (GAV, en inglés). El peso de las inversiones financieras en Criteria mengua del 38,3% al 36,9%.

La transacción sacia las aspiraciones de Mutua de lograr un hueco en bancaseguros. De hecho, revoluciona su modelo de distribución. De ser una firma centrada en venta directa con un 70% del negocio en Madrid, pasa a tener a su servicio las 5.400 oficinas de La Caixa y los 2.125 mediadores de Adeslas. Además, el peso de Madrid en la facturación bajará al 44%.

Al margen de la operación queda la red de hospitales de Adeslas, para los que La Caixa podría buscar comprador.