Está paralizada por impagos a proveedores

Los trabajadores de Nueva Rumasa piden que venda la fábrica de Tranchettes

Los trabajadores de Quesería Menorquina han exigido este martes a Nueva Rumasa la venta de la fábrica de Mahón (Menorca) al considerar que la gestión del grupo de Ruiz-Mateos está comprometiendo la viabilidad de la planta, cuya producción, según afirman, se encuentra paralizada desde ayer debido a la falta de materia prima por impago a los proveedores, según ha denunciado el comité de empresa.

Uno de los productos que se fabrica en la planta de Nueva Rumasa en Menorca
Uno de los productos que se fabrica en la planta de Nueva Rumasa en Menorca

Asimismo, los empleados han reclamado a Kraft, anterior propietario de la fábrica, que asuma de nuevo las riendas de la empresa para proceder al cierre de la misma o iniciar el proceso de venta a un grupo solvente y con garantías de futuro.

Tras meses de rumores, el comité de empresa ha denunciado públicamente que la producción se encuentra paralizada desde ayer debido a la falta de materia prima motivada por el impago a los proveedores, una situación que se ha repetido en diversas ocasiones a lo largo del año pasado.

"Los trabajadores tuvimos que cambiar una semana de las vacaciones de verano al mes de abril por problemas en el proceso productivo. Asimismo, durante los meses de verano tuvimos que realizar cantidad de horas extras en sábado, con el consiguiente sobrecoste, teniendo paradójicamente paralizado el proceso productivo entre semana", han explicado.

Del mismo modo, el comité de empresa ha relatado como el pasado mes de diciembre la dirección de Quesería Menorquina solicitó a los trabajadores el inicio de negociaciones para realizar unas jornadas irregulares en la planta durante las vacaciones navideñas del 23 al 31 de diciembre debido a que la falta de 'stock' de producto terminado ponía en grave peligro la continuidad de la planta.

"Una vez mas los operarios de la fábrica demostraron su responsabilidad y aceptaron trabajar durante los días de vacaciones navideñas", han apostillado.

Según la nota, el comité de empresa y la Federación Agroalimentaria de CC OO mantuvieron en noviembre un encuentro con José María Ruiz-Mateos, a quien le exigieron que el grupo abandonara la planta y que la pusieran a la venta para que un grupo solvente y con capacidad de gestión pudiera dar continuidad al proyecto empresarial.

Por su parte, Nueva Rumasa ha asegurado que mantiene un compromiso firme y decicido con Queserías Menorquina para evitar el cierre de la misma por parte de sus antiguos propietarios y salvaguardar todos sus puestos de trabajo.