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Tribuna

Más protagonismo para las mercancías por ferrocarril

El transporte ferroviario de mercancías en España ha permanecido siempre en un segundo plano por detrás de la carretera. Actualmente y según datos del International Transport Forum (ITF), el ferrocarril aglutinó en España únicamente el 4,5% del volumen total de mercancías transportadas durante 2010. Estos datos están muy por detrás de otros países de nuestro entorno, como por ejemplo Francia (16%), Italia (11%) y el país de referencia en Europa en esta materia, Alemania (22%).

Por este motivo, el pasado 14 de septiembre, el Ministerio de Fomento presentó un Plan de Impulso al Transporte de Mercancías por Ferrocarril, identificando como objetivo alcanzar una cuota para el transporte ferroviario de mercancías entre un 8% y 10% para 2020. Mediante una inversión de capital de 7.512 millones de euros, se pretende reconvertir el transporte ferroviario de mercancías en España a través de una serie de medidas englobadas dentro de tres grandes líneas estratégicas: en primer lugar, el desarrollo de un nuevo modelo de gestión del sistema, a continuación, la mejora en las infraestructuras ferroviarias, y por último, la mejora de la calidad y el servicio.

La primera de las medidas, desarrollo de un nuevo modelo de gestión del sistema, cuenta como mayor objetivo transformar el actual modelo de Renfe Mercancías, convirtiéndola en varias empresas mercantiles especializadas en diferentes mercados según su alcance.

En relación a la segunda de las medidas, mejora en las infraestructuras ferroviarias, infraestructuras y tecnología son clave para el futuro desarrollo ferroviario. Por un lado, el desarrollo de nuevos parques logísticos, con una proyección actual de desarrollo de más de 40 (construcción o ampliación) durante el periodo 2010-2011, y el desarrollo de nuevos estándares tecnológicos que permitan integrar al ferrocarril dentro de los sistemas informáticos de los grandes operadores logísticos, donde aún existen múltiples obstáculos y elementos de fricción, como por ejemplo el intercambio electrónico de información.

Por último, la mejora de la calidad y el servicio, relacionado fundamentalmente con el lanzamiento de iniciativas tecnológicas y de mejora de la productividad.

El objetivo fundamental del lanzamiento del plan no es la reducción indiscriminada de la participación de la carretera en el transporte de mercancías, sino el desarrollo de un marco en el que se integren de forma óptima los distintos modos, permitiendo así realizar un uso eficaz y rentable del sistema de transportes, fomentando la competencia entre los diferentes operadores de transportes y respetando en mayor medida el medio ambiente.

La inversión necesaria para el desarrollo de este plan tendrá como origen organismos públicos (60%) y entidades privadas (40%), abriendo un amplio abanico para el desarrollo de negocio de compañías interesadas en posicionarse dentro del sector de operadores logísticos, principalmente mediante la construcción y gestión de los mismos mediante modelos de colaboración público-privada.

El proceso que debemos seguir no es realizable en el corto plazo, por lo que es necesario fijar un horizonte real a partir de 2020 para poder cuantificar los resultados de este plan. La liberalización del transporte ferroviario de mercancías en 2005 fue el primer paso, permitiendo a operadores privados entrar dentro del terreno de juego. Hasta ahora este proceso de liberalización no ha dado todos sus frutos, y necesita aún algunos años para su maduración. Países de referencia como Alemania han necesitado periodos de maduración del mercado próximos a los 10 años una vez adoptadas medidas similares a las tomadas por el Gobierno español ahora. Mientras tanto, tendremos que esperar hasta que el ferrocarril alcance el protagonismo que se merece dentro del transporte de mercancías.

Carlos Mora. Consultor sénior de Everis Business Consulting

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