Polémica con los bonus

Cameron advierte del peligro de convertir a la banca en chivo expiatorio de la crisis

El primer ministro británico, David Cameron, ha advertido contra la tentación de convertir a la banca en el chivo expiatorio de la crisis y consideró que el colapso del sistema financiero fue culpa también de los gobiernos.

Cameron salió en defensa de los bancos en respuesta a las informaciones publicadas en los últimos días en la prensa británica según las cuales los cinco grandes bancos del país -HSBC, Barclays, RBS, Lloyds y Standard Chartered- están decididos a pagar generosas primas este año a sus directivos tras renunciar a ellos hace un año.

The Sunday Telegraph informó este domingo de que Stephen Hester, consejero del Royal Bank of Scotland (RBS) cobrará este año una prima de 2,5 millones de libras (3 millones de euros o 3,9 millones de dólares), dos años y medio después de que el banco evitara la quiebra gracias al respaldo multimillonario del Estado.

De confirmarse el pago en la reunión del mes que viene del consejo de administración del RBS, la controversia estará servida, en un momento en el que el Gobierno promueve la austeridad con un recorte del gasto público.

Cameron aseguró que la información referida a Hester es "pura especulación", pero también aprovecho la oportunidad para defender que el RBS, que es propiedad del Estado en un 84%, debe dar ejemplo a la hora de mostrar mesura en las retribuciones.

El líder conservador aseguró entender el malestar de los ciudadanos -"todo el país ha sufrido las consecuencias de las prácticas crediticias irresponsables"-, pero pidió no convertir a las instituciones financieras en cabeza de turco.

"Los gobiernos cometieron errores, los reguladores cometieron errores y los políticos cometieron errores. Todos estuvieron implicados. Me atrevo a decir que la oposición cometió errores", explicó Cameron, que ha acusado a los anteriores gobiernos laboristas de hacer la vista gorda con las prácticas bancarias.

No obstante, el primer ministro defendió que los bancos tienen que ser "más responsables socialmente" y recordó que el Gobierno ha instado a la Autoridad de Servicios Financieros que "establezca una serie de reglas muy severas para la concesión de primas a los directivos", que afectarán a aproximadamente 2.500 empresas.

"Nosotros, como Gobierno y como país, tenemos que llegar a un acuerdo que nos permita darnos cuenta de que un sector financiero exitoso es parte de una economía de mercado exitosa", argumentó.

Sobre las futuras movilizaciones anunciadas por los sindicatos contra los recortes del gasto público, Cameron afirmó que está dispuesto a reunirse con sus representantes, pero añadió que no le persuadirán de cambiar el rumbo de la política económica.

El mes pasado, Cameron invitó a los principales líderes sindicales a una reunión en Downing Street que, de celebrarse, sería la primera de estas características entre un primer ministro "tory" y los representantes de los trabajadores desde 1986.

Los sindicatos han advertido de la posibilidad de huelgas en diversos sectores, pero el mandatario británico subrayó que por esta vía no van a conseguir presionar a un Gobierno "que tiene una gran mayoría y que cuenta con el respaldo de la opinión pública".