Cierre del espacio aéreo

AENA: el 97 % de los controladores abandonó su puesto el 3 diciembre

AENA ha asegurado hoy que el 97 % de los controladores del Centro de Madrid se negaron a trabajar e interrumpieron el tráfico aéreo el 3 de diciembre y ha negado la versión de USCA de que el ente público cerró el espacio cuando sólo había 2 controladores indispuestos.

Desde el sindicato de este colectivo, USCA, su portavoz, César Cabo, ha detallado que, el pasado día 3 de diciembre los ánimos de los controladores estaban muy alterados después de la aprobación del Real Decreto que regulaba sus horarios laborales, y había asambleas permanentes en los Centros y torres de control.

En el de Madrid, sobre las 16.00 horas abandonaron sus puestos dos trabajadores por indisposición y a las 17.38 horas, AENA decidió cerrar el espacio aéreo, "cuando los aviones volaban con normalidad y había suficiente gente en Torrejón y la torre de Barajas para gestionarlos".

"Caímos en su provocación", detalla Cabo, "corrió el nerviosismo y en vez de quedarse en sus puestos con los brazos cruzados, ya que no había aviones para controlar, la gente se acogió al artículo de la Ley de Seguridad Aérea que señala que se puede abandonar el puesto de trabajo si mentalmente no se está en condiciones".

Según Cabo, este abandono masivo se produjo por "una provocación de AENA y ha asegurado que "es evidente que la empresa buscaba y deseaba el caos aéreo. Con su acción lo precipitó y lo magnificó".

En un comunicado, AENA ha detallado que el 97 % de los controladores aéreos del Centro de Madrid presentaron por escrito el 3 de diciembre una declaración jurada de incapacidad psicofísica sobrevenida, lo que provocó el cierre progresivo del espacio aéreo.

El ente público asegura que, apenas dos horas después de iniciarse el turno de tarde, entre las 17:00 y 17:15 la mayoría de los controladores del Centro de Madrid comenzó a comunicar su incapacidad para continuar ofreciendo el servicio y abandonaron el puesto.

Fueron 59 de los 61 controladores planificados para el servicio de tarde, según AENA, que decidió coordinar con Eurocontrol que "los aviones que aún no habían iniciado el vuelo se quedaran en tierra al no poderse garantizar el servicio en esas condiciones".

AENA dice que "no despegó ningún vuelo hacia o desde el espacio aéreo de Madrid, pero se mantuvieron abiertos el tiempo necesario los sectores requeridos para atender a los aviones que estaban en vuelo".

A las 22.00 horas había tres sectores del espacio aéreo de Madrid abiertos para atender vuelos de emergencia, según el ente público que gestiona los aeropuertos, que asegura que los controladores que atendían ese tráfico "alegaron igualmente incapacidad psicofísica".

AENA dice que el cierre del espacio aéreo español se inició con el de Madrid y paulatinamente afectó al resto de Centros de control "a medida que los controladores abandonaron sus puestos".

Los datos de AENA señalan que durante el turno de tarde, que empieza a las 15:00 horas, 154 de los 270 controladores programados se negaron a trabajar y en el turno de noche, que comienza a las 22.00 horas, no se presentaron 108 de los 162 de los programados.

"La irresponsable decisión de los controladores provocó graves perturbaciones en el tráfico atrapando a más de 600.000 pasajeros", recordó el ente público.