José María Sanz. Rector de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente del Parque Científico de Madrid

"La salida para muchos doctores es crear una empresa"

Se queja del recorte presupuestario a las universidades, que ha paralizado las inversiones, aunque mitigado en parte gracias al programa Campus de Excelencia del Ministerio de Educación

En julio de 2009, este doctor en Físicas sustituyó como rector de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) al carismático Ángel Gabilondo, que en esa fecha pasó a ser ministro de Educación. José María Sanz (Madrid, 1952) ha compatibilizado en su carrera las tareas administrativas con las académicas e investigadoras. Tiene como misión gestionar la universidad española con mejores calificaciones internacionales y el Campus de Excelencia UAM-Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

¿Por qué las universidades españolas no aparecen entre las mejores del mundo?

La universidad española tiene dos desventajas: que está muy dispersa y poco especializada, así que ni por tamaño ni por agregación están en condición de competir con grandes centros. Suelen ser pequeñas, jóvenes y poco especializadas, muy generalistas y con presupuestos limitados.

"Con grupos pequeños de investigación es muy difícil mantenerse en primera línea"

Las de Madrid se han quejado por los recortes de gasto en la región.

Estamos en un momento delicado. Las Administraciones están haciendo recortes importantes. No solamente la Comunidad de Madrid, que redujo en un 80% el capítulo de inversiones. Nos encontramos con unas universidades que quieren competir, ser excelentes, adaptándose al Espacio Europeo de Educación Superior, pero junto a unos recortes muy significativos en las inversiones y gastos corrientes. Lo que han hecho las universidades públicas es paralizar las inversiones. Es verdad que apareció un nuevo programa del Ministerio de Educación, que es el Campus de Excelencia Internacional, por el que algunas universidades hemos conseguido fondos.

¿Las universidades son fábricas de parados?

Hubo unos años en los que, efectivamente, la universidad y el mundo productivo estaban de espaldas totalmente. Aquí se formaban científicos, eruditos e intelectuales y luego el mercado se encargaba de seleccionarlos y los formaba como pudiera. Sin embargo, con la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior sí se ha producido un enfoque importante al empleo de los estudiantes.

¿Y la universidad mira a la empresa?

En los últimos años ha sido una de las salidas que ha tenido la universidad. Una gran parte ha desarrollado parques científicos o tecnológicos que no son más que espacios de intercambio e interacción entre el sector productivo y nosotros. La universidad ha salido del entorno más académico, del laboratorio, y ha buscado espacios donde la relación con el sector privado es mucho más directa. Eso ha producido que muchas compañías se hayan acercado a nuestros centros. Aunque es verdad que las estadísticas son pobres todavía.

¿Cree que hace falta que acceda más el sector privado?

Las posibilidades son muchas. Por ejemplo, en los parques científicos también se está fomentando el espíritu emprendedor para que muchos doctores den el salto y terminen creando empresas de base tecnológica o conforme a su conocimiento con los resultados de su investigación. También es necesario la creación de spin-offs, patentes o cátedras de patrocinio.

¿Está mal visto ser emprendedor siendo investigador o profesor?

Creo que eso ya se ha superado. Soy investigador y me da envidia recordar mi época de laboratorio. No fui capaz de generar una empresa o un producto: me he limitado a tratar de publicar trabajos de valor académico. Pero sin embargo, hoy en día, la salida natural de muchos doctores es crear una empresa porque la universidad no puede acogerlos a todos. Pero es cierto que para dar ese salto hay que saber hacer una buena investigación.

¿Qué aporta el campus de excelencia entre el CSIC y la UAM?

El problema de las universidades es de tamaño, de masa crítica. La ventaja que nos supone la alianza con el CSIC es que somos capaces de generar grupos suficientemente grandes con lo cual las inversiones en infraestructuras son competitivas, tienen mucho más sentido y se consigue mucha más visibilidad. Con grupos pequeños de investigación es muy difícil mantenerse en primera línea.

"La excelencia se consigue gracias a las personas"

¿Cómo se consigue la excelencia en los centros?

Gracias a las personas con talento y creativas. Creo cada vez más en eso. Pero es verdad que para atraerlos, se necesita un entorno competitivo, buenas instalaciones científicas, un ambiente agradable de vida que permita crear. Ese es el camino. Tiene mucho que ver con el tipo de contrato que se ofrece a las personas y es una de las limitaciones que tenemos en este país, de poder negociar contratos en función de los resultados que se pueden obtener. La limitación más clara es el dinero que podemos ofrecer en el contrato. Cataluña creó un programa que permite negociar sus condiciones económicas a través de una fundación. Esas posibilidades, todavía no las ofrece Madrid.

¿Qué empresas han surgido en el Parque Científico de Madrid?

Las empresas son sobre todo de las tecnologías de la comunicación, bio y nano (materiales avanzados), algunas de energía y sorprendentemente, algunas de ciencias sociales y humanidades. Además el empleo creado, en gran parte, es para doctores, que es un aspecto que siempre preocupa a la universidad, porque generamos doctores que luego no encuentran empleo de su categoría.

¿Cómo se deben ajustar los planes de estudio?

Los planes han cambiado, pero tienen que cambiar más. En muchos hubiéramos necesitado más el acompañamiento empresarial. Ahora aparece un indicador de empleo que tiene que ver con competencias que se le tiene que dar al estudiante con vistas a su salida al mercado laboral.

¿En qué se deben adaptar los planes de estudio?

Las empresas tienen que decir qué necesitan. Personas con buena formación, que sepan hacer una presentación, que hablen inglés y que conozcan alguna tecnología más específica. Eso lo conseguimos o bien mediante un periodo de prácticas, disponible ya en todas las carreras, donde aprenden ciertas habilidades, o bien capacidades que hay que enseñarles durante el proceso de formación.

Parque científico de Madrid

Empresas: 130. Empleos: 650. Creación: 2001. Entidades fundadoras: UAM, UCM, CSIC, Cámara de Comercio de Madrid, Banco Santander, Ciemat, Ayuntamientos de Madrid y de Tres Cantos, Instituto de Salud Carlos III y Comunidad de Madrid.