Reforma del Tratado de Lisboa

La UE tiene ya un "consenso básico" para el mecanismo permanente de rescate

Los países de la Unión Europea alcanzaron hoy un "consenso básico" sobre una reforma limitada del Tratado de Lisboa para poder crear un mecanismo permanente de rescate de países insolventes.

La discusión que los ministros comunitarios de Exteriores y Asuntos Europeos mantuvieron hoy con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, dejó prácticamente cerrada la reforma del texto, que será aprobada en la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de los próximos jueves y viernes.

La cumbre dará "un mensaje de confianza y capacidad de responder a los desafíos" de la UE, afirmó la ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, quien destacó el "alto grado de consenso" de las propuestas de Van Rompuy para realizar una modificación limitada del Tratado.

Los ministros respaldaron la propuesta sobre la base jurídica y el alcance de la reforma del Tratado de Lisboa que Van Rompuy presentó el pasado fin de semana a las capitales comunitarias. Jiménez destacó que Herman Van Rompuy ha realizado "un trabajo extraordinario" en las últimas tres semanas para forjar un acuerdo.

El ministro belga de Exteriores, Steven Vanackere, que presidió la reunión de hoy, se mostró "convencido" de que los líderes de los Veintisiete darán "una señal clara de estabilidad".

Los preparativos para esta cumbre "van muy bien" y "esperamos resultados positivos", apuntó por su parte el comisario europeo de Asuntos Institucionales, Maros Sefcovic.

La ministra española recordó que los titulares de Economía y Finanzas de la Eurozona ya alcanzaron un consenso básico sobre la participación del sector privado en el rescate, y aseguró que hoy no se trató la propuesta de usar el fondo de rescate para la compra de bonos de deuda pública de los Estados miembros de la UE.

El borrador del texto que manejaron los ministros abogaba por emplear un proceso simplificado para reformar el artículo 136, que evite la celebración de referendos y permita su entrada en vigor en enero de 2013, cuando expira el fondo de rescate temporal.

El objetivo es finalizar los trabajos en el seno de la UE en marzo, para que los estados miembros puedan someterlo a ratificación parlamentaria a tiempo.

"Muchos estados miembros han insistido en la importancia de cambiar el Tratado por el procedimiento simplificado... no debemos complicarnos la vida", recalcó el ministro belga, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la Unión.

La cumbre también ratificará formalmente el acuerdo de los ministros de Finanzas de la Eurozona del pasado 28 de noviembre, que contempla que el rescate de cualquier país debe ser activado por unanimidad en el seno del Eurogrupo y estará sujeto a un estricto programa de reformas económicas y ajustes fiscales.

La implicación del sector privado se articulará en línea con las prácticas del Fondo Monetario Internacional en esta materia. Esto significa que los socios que den asistencia a un estado miembro tendrán a la hora de reclamar el cobro de la deuda un estatus preferencial respecto a los tenedores privados, según explica el primer borrador de conclusiones de la cumbre.

Además, se alentará a los inversores privados a que mantengan su exposición a la deuda de los países, cuando éstos sean considerados solventes; y se permitirá una renegociación de la deuda con los acreedores privados, en caso de insolvencia.

Los bonos emitidos a partir de junio de 2013, cuando caduca el fondo de rescate temporal, incluirán unas cláusulas de acción colectiva que permitirán "que los acreedores aprueben por mayoría cualificada un cambio vinculante en los términos de pago, en caso de que el deudor sea incapaz de pagar", dice el documento.

Los países que no compartan la moneda única podrán participar en el rescate de países de la zona euro cuando así lo deseen, como ha sido el caso con Reino Unido en el programa de asistencia a Irlanda.

El mecanismo permanente formará parte de un marco más amplio de resolución de crisis que incluirá un endurecimiento de la disciplina fiscal y medidas para atajar los desequilibrios macroeconómicos, que deberá ser acordado antes de junio de 2011.