Las tripulaciones realizarán tareas de soporte

IberiaExpress tendrá pilotos y azafatas 'low cost' y acorta a la mitad las escalas

Las azafatas y los pilotos de Iberia aceptarán por convenio realizar tareas adicionales en los vuelos y escalas a cambio de que el proyecto de low cost IberiaExpress lo haga el escalafón de la aerolínea. Con el fin de aumentar la rotación de la flota de 20 aviones, los TCP retirarán basura de la cabina y los pilotos coordinarán unas escalas que deben durar solo 35 minutos.

Los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) de Iberia firmarán mañana un convenio en el que, por primera vez, aceptan realizar tareas y asumen condiciones de acceso a la compañía similares a las de las aerolíneas low cost. Los pilotos de la empresa parecen dispuestos a seguir el mismo camino en pocos días. Este "sacrificio", impensable hasta hoy, se realiza a cambio de que el proyecto de la operación de bajos costes para el corto y medio radio que planteó el presidente Antonio Vázquez en febrero, y que se hará bajo la marca IberiaExpress, se haga con personal de la compañía, no con recursos externos. CincoDías ha recabado información entre dirigentes de los TCP (conocidos como azafatas) y del Sepla que negocian el lanzamiento del proyecto. Este es el retrato robot de lo que será IberiaExpress.

Si existe un acuerdo rápido también con los pilotos, la nueva operación de bajos costes de Iberia para alimentar el centro de tráfico de Madrid-Barajas arrancará entre marzo y mayo de 2011. IberiaExpress se concebirá como un producto especifico pero vinculado a Iberia. Esta idea se plasmará con un logo con la palabra Express bajo los colores de la matriz, pintados en el fuselaje de los 20 aviones Airbus 320 que, en el plazo de tres años, configurarán la flota del proyecto.

La cabina de los 20 aviones será modificada para ampliar el número de asientos. Se diseñará una clase premium distinta de la actual Business, con butacas exclusivas. Las rutas en las que operará Express serán aquellas en las que se han hecho fuertes Easyjet y Ryanair en su operación desde Barajas hacia destinos en España y Europa.

El cambio principal en la operación, para el que se necesita la reforma del convenio de los TCP y los pilotos, se produce en las escalas entre vuelo y vuelo. Ahora duran una hora y el objetivo es reducirlas a 35 minutos, con lo que a lo largo de una jornada se logrará que cada avión gane dos horas más de vuelo. Conseguir escalas de media hora obliga a que las azafatas y sobrecargos participen en la limpieza de la cabina, recogiendo la basura al final del vuelo y eliminando los residuos cuando los pasajeros han salido.

En el caso de los pilotos cambia el procedimiento de escala. Hasta la fecha eran los denominados "coordinadores de escala" quienes, una vez que el avión había detenido sus motores y bajo vigilancia de los pilotos, accedían a la aeronave para realizar trabajos de previsión de combustible, estiba de mercancías peligrosas, etc. En el nuevo escenario, el piloto y el copiloto recibirán la información pertinente en el momento en que el aparato toma tierra, y darán las órdenes oportunas vía radio durante el tránsito desde la pista de aterrizaje a la terminal. Con este adelante de previsiones, se ahorrará más de media hora de tiempo de escala.

Las fuentes consultadas aseguran que la eficiencia que se logra con estos procedimientos y con la modificación del sistema de ingreso de nuevos pilotos y TCP, iguala los costes de IberiaExpress con los de Easyjet.

Huelga de los TCP de British para no retirar basura

"British Airways no puede ser low cost", ha afirmado un portavoz de Bassa, la sección del sindicato Unite que representa a 11.000 de los 13.400 trabajadores que componen el personal de cabina de la británica.

Y para demostrar que las palabras no se las lleva el viento, mientras en Iberia las azafatas y sobrecargos han hecho los deberes, el colectivo de TCP de BA, su ya indisoluble socia tras la fusión en IAG, ha protagonizado desde el pasado marzo 22 días de huelga. Tan dura protesta se justifica por la exigencia del cambio de las condiciones de trabajo de este colectivo, que ya ha costado a la compañía 150 millones de libras (180 millones de euros).

La amarga disputa comenzó hace más de un año cuando Willie Walsh, primer ejecutivo de BA (y ahora también de IAG), anunció una serie de severísimos cambios en el estatus laboral de los TCP. Una de las exigencias más agrias era la reducción del número de azafatas por avión hasta el mínimo legal. "Eso repercutirá en la calidad de la atención al pasajero que es, precisamente, lo que los clientes buscan cuando compran vuelos con British", protestaron desde Bassa. Una segunda modificación anunciada por Walsh pedía la rebaja los derechos e ingresos de los TCP de nuevo ingreso. Walsh aseguró que "los cambios en los contratos del nuevo personal son cruciales para asegurarse el éxito en las batallas contra otras compañías cuyo personal cuesta más barato". Otro derecho en cuestión son los descuentos en vuelos de BA de goza el personal de la aerolínea.

Fuentes de Bassa dijeron el viernes que conocen el convenio pactado por los TCP con Iberia pero no se pronunciarán hasta que se reúnan con CC OO en un encuentro fijado para enero.

Acceso. Nuevas categorías para entrar en Iberia

Una de las piezas clave del lanzamiento de IberiaExpress es la aceptación por los TCP y los pilotos de nuevas categorías laborales con remuneraciones menores en el momento de acceder a la aerolínea. Los sindicatos dicen que todos ganan al moverse el escalafón, ya que el equipo de Vázquez apuesta por el crecimiento. En tres años entrarán 471 pilotos y 450 TCP, Además, 380 azafatas lograrán la fijeza.