Conflicto en el espacio aéreo

Zapatero prorrogará la alarma si ve riesgo en las vacaciones

El presidente del Gobierno hizo ayer en el Congreso una defensa de la declaración del estado de alarma como instrumento que ha permitido doblegar a los controladores, de ahí que sea una medida que no descarta prorrogar en caso de que vea en riesgo las vacaciones navideñas.

El Gobierno analizará la evolución de los acontecimientos y si lo cree oportuno pedirá al Congreso autorización para prorrogar el estado de alarma más allá de los 15 días previstos en la ley. Así lo anunció ayer José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo objetivo pasa por garantizar la normalidad en el tráfico aéreo durante las vacaciones de Navidad y que no vuelva a repetirse un caos como el del fin de semana.

Es previsible que el presidente no tenga problemas para reunir los apoyos suficientes y conseguir así la prórroga del estado de alarma, ya que las críticas a la utilización de este instrumento legal solo procedieron de los grupos minoritarios de la izquierda.

Zapatero explicó que el Gobierno había recurrido a dar este paso tras agotar el resto de las alternativas, aunque hay voces sólidas dentro del PSOE que defienden que habría sido suficiente para sofocar la rebelión de los controlares con la aplicación estricta de la Ley de Navegación Aérea.

Zapatero calificó de "calamidad pública" la situación creada en los aeropuertos el fin de semana y advirtió a los controladores de que no dudará en utilizar "todos los instrumentos del Estado de Derecho" para que no vuelva a repetirse esta situación.

El líder del PP, Mariano Rajoy, acusó a Zapatero de legislar siempre al borde del abismo, después de haber mantenido durante meses la "pasividad" a la hora de prevenir conflictos como éste.

Rajoy emplazó también al presidente a volver cuanto antes "a la normalidad institucional" y le advirtió que la declaración del estado de alarma sienta precedentes "para futuros conflictos".

Si los controladores hubieran ganado

¿Qué hubiera pasado si los controladores se hubieran salido con la suya?, se preguntó ayer Zapatero. Y él mismo se respondió: "Se hubieran ausentado de sus puestos de trabajo el 39% de los controladores de Barajas, el 8% de Canarias, el 65% de Palma y el 36% de Torrejón, provocando un deterioro serio del tráfico aéreo" como consecuencia de la interpretación del anterior horario laboral. A juicio del presidente del Gobierno, en el trasfondo de este "desafío al orden democrático" se esconde la aspiración de los controladores a cobrar como horas extras horas normales de trabajo, "unos privilegios que no tiene en España ningún trabajador".

El presidente desmintió la versión que asegura que los controladores están sobrecargados de trabajo. En 1999 el ratio de operación por controlador era de 766 anuales, mientras que en 2010 ha sido de 708. "A los controladores no les preocupa la privatización de AENA, les preocupa su poder", ha abundado el presidente.

Zapatero cree que la actuación del Gobierno para reducir estos privilegios está amparada por la Audiencia Nacional.