Segrega su unidad de negocio, valorada en unos 2.875 millones

ArcelorMittal abre la puerta a las fusiones en el acero inoxidable

ArcelorMittal ha decidido segregar su unidad de negocio de acero inoxidable, valorada en unos 2.875 millones y que empezará a cotizar de manera independiente a principios de 2011. El movimiento abre las puertas a posibles fusiones, con Acerinox como uno de los hipotéticos candidatos.

El líder de la siderurgia mundial ha decidido acelerar los movimientos en el sector del acero inoxidable. ArcelorMittal informó ayer de que, finalmente, va a segregar su unidad de negocio de inoxidable, que comenzará a cotizar de manera independiente a lo largo del primer trimestre de 2011. Se trata de un movimiento similar al que protagonizó Iberdrola con su filial de renovables en el sector de la energía.

El acuerdo adoptado por el consejo de administración del grupo (que deberá ser ratificado por la junta de accionistas) prevé que los títulos de la nueva empresa coticen en el Euronext de París y Ámsterdam y en Luxemburgo. En EE UU, la empresa se negociará en el mercado OTC (over-the-counter) en forma de acciones de registro de Nueva York.

Cada accionista de ArcelorMittal recibirá un título de la nueva empresa por cada 20 del grupo que posea. La familia Mittal pretende controlar cerca del 40% del capital del negocio segregado.

La escisión le supondrá al gigante del acero un gasto no monetario por depreciación de activos valorado en unos 800 millones de dólares (605 millones de euros). La operación tendrá un impacto neutro en el ratio endeudamiento neto sobre Ebitda (beneficio bruto de explotación) de ArcelorMittal.

Los analistas cifran el valor de empresa (enterprise value) de la nueva compañía en unos 3.800 millones de dólares (2.875 millones de euros), lo que incluye una deuda neta de 1.000 millones de dólares (755,5 millones de euros).

Poner en valor

Este verano, cuando los Mittal avanzaron la posibilidad de segregar el negocio de inoxidable, explicaron que su intención era la de facilitar que la unidad desarrollara su propia estrategia de crecimiento y se centrará en productos más específicos. En línea con esta estrategia, desde el pasado mes de septiembre el negocio cuenta con un nuevo consejero delegado propio, Bernard Fontana.

Detrás de este movimiento, está la intención del grupo rentabilizar al máximo su actividad en un sector que tiene un exceso de capacidad productiva (al menos, en Europa), una debilidad que se ha agudizado con la crisis económica y la caída de la demanda.

Por eso, la decisión de ArcelorMittal podría impulsar la consolidación del sector, donde desempeñan un papel muy relevante tanto la española Acerinox (líder mundial por producción) como la finlandesa Outokumpu. Otra empresa clave, la alemana ThyssenKrupp, ha dejado claro hace apenas unas semanas que pretende seguir adelante con su actividad de inoxidable "n solitario".

Desde Acerinox explicaron que la iniciativa de Arcelor no modifica su actual estrategia, aunque subrayaron que la escisión tendrá un efecto positivo al dar "mayor visibilidad" al negocio del inoxidable. Desde hace años, el grupo español figura en las quinielas de cualquier movimiento corporativo que pueda surgir en el sector.

El negocio de inoxidable de ArcelorMittal facturó 3.175 millones de euros en 2009. Cuenta con seis planta de producción (la mayoría en Francia), 42 oficinas de venta y 24 centros de servicio. En España, tiene uno de estos centros y oficinas en Viladecans (Barcelona).

Asia, principal motor de la demanda

La demanda de acero inoxidable se ha visto afectada de manera seria por la crisis, al igual que la del resto de productos siderúrgicos. Pero las previsiones son positivas gracias, sobre todo, al tirón de los países asiáticos, en especial de China.

ArcelorMittal prevé que la demanda global de inoxidable crezca alrededor de un 8% a largo plazo. En el caso de Europa, espera que puedan recuperarse los niveles anteriores a la crisis en el año 2014.

La empresa entiende que, para ese ejercicio, la demanda mundial de acero inoxidable rondará los 25 millones de toneladas, lo que supone 7 millones de toneladas más que las previstas para este año 2010. La demanda procedente de China se acercará ya al 40% del total (rondará el 37%), con otro 31% atribuible a los países emergentes y el resto (cerca de un 32%), a las economías desarrolladas.

El último índice elaborado por el International Stainless Steel Forum (ISSF) prevé que la demanda real de este tipo de acero crezca cerca de un 12,5% este año y alrededor de un 7,2% en 2011. Al cierre del primer semestre, la producción mundial de acero inoxidable era de 15,6 millones de toneladas, un 44,3% más que en el mismo periodo del año pasado.