Nuevo paso adelante en al alta velocidad

El AVE llena de tecnología y viajeros Cuenca y Albacete

Junto a Requena y Utiel, se unen a otras 10 cuidades medianas de España que se benefician de la revolución del tren veloz.

El tren de altas prestaciones ha desencadenado uno de los fenómenos sociológicos más importantes de las últimas décadas y ha demostrado que es algo más que un simple medio de transporte. Su principal atributo, la velocidad a la que se desplaza, le dota de una capacidad casi mágica: la de acortar el territorio.

El AVE logra que una ciudad mediana que antes de su puesta en servicio se encontraba a una distancia imposible para permitir desplazamientos cotidianos o viajes de una sola jornada, ahora, a velocidades de 300 km/h, se coloque en tiempos de viaje practicables y económicamente rentables (similares en su concepto a los del metro o el tren de cercanías).

España ha sido testigo ya de este milagro con la puesta en servicio de las distintas redes del tren veloz desde casi dos décadas. Poblaciones como Ciudad Real, Puertollamo, Córdoba, Toledo, Tarragona, Lérida, Calatayud, Segovia o Antequera, de repente se situaron a tiro del tren de alta velocidad, lo que las ha permitido desarrollarse de manera rápida y también convertirse en residencia de trabajadores que va cada jornada a trabajar a las grandes capitales cercanas. En el nuevo escenario, miles de ciudadanos y cientos de empresarios se han planteado y han hecho realidad el traslado de su domicilio o su negocio a tales poblaciones para conseguir entornos más baratos, más prácticos y también más relajados.

Ahora, con la puesta en servicio de la nueva línea del AVE Madrid-Valencia, el milagro se traslada a dos capitales de provincia, Cuenca y Albacete, y a otra población relevante como es Requena.

En sí misma, la llegada del AVE pone al alcance de estas ciudades un sistema de transporte cuya tecnología está entre las más avanzadas del mundo. Los registros en velocidad del material rodante y los sistemas de electrificación y de señalización que se despliegan a lo largo de la vía se encuentran entre los más modernos y sofisticados del mundo. Pero además, para una ciudad como Albacete la creación en su territorio del Centro de Regulación y Control es una aportación adicional, con sus 115 puestos de trabajo de alto nivel.

Desde el punto de vista de la aportación de viajeros, Cuenca será la ciudad más beneficiada en esta nueva extensión del AVE. Su carácter de urbe turística, combinada con las pésimas conexiones ferroviarias que tenía hasta ahora, permiten prever que sus visitantes por razones de ocio se multiplicarán de manera exponencial.

Albacete tiene una larga tradición ferroviaria y, a pesar de ello, la llegada del tren veloz multiplicará por dos, hasta un millón anual, los pasajeros que por este medio visiten la ciudad.

La nueva estación de Albacete se encuentra en el mismo complejo que la antigua. La iniciativa de su construcción ha supuesto una inversión de 48 millones de euros y creará 300 puestos de trabajo. Está situada justo en el borde del casco urbano y la nueva terminal quintuplicará en espacio a las antiguas. Ofrecerá 619 plazas de aparcamiento y en su vestíbulo se instalará un gran centro comercial.

Renfe ha construido en Albacete una de las más amplias y modernas salas club entre las instalaciones de este tipo con que cuenta en toda la red del AVE. Tendrán derecho a utilizar este espacio exclusivo los clientes con billete de AVE clase business, los acompañantes de los menores que viajen solos y también los acompañantes de las personas con minusvalías. El uso se permite dos horas antes de la salida del tren.

La sala club de Albacete está acondicionada con cómodos asientos y un mobiliario funcional. Cuenta con sala de televisión, autoservicio de cafetería y conexión wifi para el acceso a internet. La estación de Cuenca, además de por su funcionalidad y por su estética, destaca porque incorpora sistemas encaminados a favorecer la sostenibilidad con la aplicación de medidas de eficiencia energética, como son la colocación de paneles solares y de ahorro de consumo de agua, que permitirán reducir las emisiones de CO2 en 172 toneladas anuales.

Un centro que asegura el buen funcionamiento de la red

El complejo ferroviario desarrollado alrededor de la estación del AVE de Albacete, adosado a las instalaciones de la antigua terminal, esconde una sorpresa difícil de descubrir si uno no es un observador avisado. Al otro lado de la playa de vías un edificio funcional, no exento de un cierto atractivo dentro de su sencillez, se ha convertido en el centro neurálgico del control de los tráficos en la nueva línea de alta velocidad que se pone en marcha el próximo día 19. Este centro responde a las CRC (Centro de Regulación y Control), dará trabajo a 150 personas y ha movilizado una inversión de 18,5 millones.

Desde este punto se coordina y se dan las órdenes vía telemática, para controlar cuanto acontece en los 955 kilómetros de la red veloz, con excepción de la entrada a la estación de Madrid-Atocha y un tramo anterior que el AVE a Valencia comparte con la conexión andaluza. También tendrá a su cargo en el futuro el recorrido que conectará las capitales de Murcia y Almería. El punto nodal del CRC está ubicado en una sala de proporciones notables, 400 metros cuadrados, en los cuales se distribuyen 30 puestos múltiples dotados de pantallas de ordenador a los que un sistema denominado Da Vinci aporta su inteligencia.

La nueva conexión es esperada como el maná por los empresarios

La llegada del AVE ha hecho albergar las mayores esperanzas a la sociedad de Albacete y Cuenca. Antonio Atiénzar, presidente de la Cámara de Comercio de Albacete, recalca que la ciudad manchega completa así "una oferta de infraestructuras de acceso que prácticamente ninguna otra población podrá mostrar". El AVE coloca a Albacete "a menos de dos horas de poblaciones que en conjunto suman 10 millones de habitantes", como son Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Toledo, Cartagena, Ciudad Real, etc. Con ello, "logramos una posición central de la que sin duda podremos sacar ventaja con la llegada de visitantes y la oportunidad de ampliar la base empresarial de nuestra provincia y de nuestra ciudad", señala.

Abraham Sarrión, presidente de CEOE Cepyme en Cuenca, señala que el AVE abre un amplio paquete de oportunidades" para la ciudad "que los empresarios locales debemos saber utilizar". Según el dirigente, los hombres de negocios "hemos tomado buena nota de lo que ha ocurrido con anterioridad en otras zonas en circunstancias similares". Afirma que uno de los principales objetivos es "crear oportunidades aquí para que la gente joven no se vea forzada hacia zonas más prósperas".