Crisis en la Unión Monetaria

Todo el mercado, pendiente de las decisiones de Trichet

El BCE, abocado mañana a proporcionar nuevas medidas de liquidez.

Todo el mercado, pendiente de las decisiones de Trichet
Todo el mercado, pendiente de las decisiones de Trichet

Seguir la estela de la Fed. Eso es lo que el mercado espera del Banco Central Europeo (BCE), presidido por el francés Jean-Claude Trichet, que afronta este jueves una reunión crítica. Todo lo que valía hace un mes, cuando el BCE insistió en que las medidas extraordinarias de liquidez -como las subastas ilimitadas al 1%- tenían fecha de caducidad, ha saltado por los aires con el colapso de Irlanda y el ataque financiero a España. Ahora el mercado espera que la institución que dirige Trichet tome decisiones con rapidez. "Debería haber actuado ya, si no lo hace el jueves va a haber mucha tensión. Tiene que prorrogar las medidas de liquidez y comprar más bonos, sobre todo en Portugal", opina el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez. El BCE aplica liquidez por dos vías diferentes, una concediendo financiación a los bancos mediante subastas y la otra comprando bonos públicos de países en problemas, algo que comenzó en mayo pasado.

Trichet salió ayer al paso pronunciándose desde Bruselas con varios mensajes. El presidente del BCE aceptó de forma alambicada la posible creación de eurobonos, al señalar que "nunca se puede decir que no". En segundo término, Trichet rechazó que la eurozona esté en entredicho "de manera grave" y aseguró que se "subestima" la determinación de los dirigentes para defender al euro. Al mismo tiempo, el dirigente francés alabó el acuerdo alcanzado el domingo en el Ecofin sobre futuros planes de rescate, ya que es "una aclaración útil", que reduce incertidumbres.

Pero más allá de todo esto, se exigen acciones más decididas. Y no se trata de mantener los tipos en el 1%, algo que se da por descontado. "Creemos que una actuación de dimensiones considerables por parte del BCE evitaría que los problemas de liquidez de los bancos solventes siguieran afectando a la percepción de riesgo soberano por parte del mercado", opinan en Barclays Capital. "Esta liquidez podría estar condicionada a solucionar con celeridad los problemas de los bancos inviables, que podrían ser vetados en el futuro del acceso a las facilidades del BCE", añade la entidad. La autoridad central retiró las subastas sin límite de petición con vencimiento a un año, que puso en funcionamiento cuando el cerrojazo del mercado interbancario amenazó al sistema, y aspiraba a hacer lo propio con otras, como las de tres meses. Pero eso se antoja ahora complicado.

La compra de deuda

La crisis fiscal griega de primavera llevó al BCE a poner en marcha un programa de adquisición de bonos públicos para desbloquear la situación de los países periféricos. Hasta la fecha, la autoridad central ha destinado a este fin 67.000 millones de euros, concentrados sobre todo en los primeros meses de actuación. Una cifra que palidece frente a 600.000 millones que empleará la Fed hasta junio de 2011. Para algunos expertos, ha llegado el momento de dar un impulso mayor a este mecanismo. "Tiene que comprar más bonos. Lo hace la Fed y nadie lo critica", señala Daniel López de Argumedo, de Finagentes. Si bien Joaquín González-Llamazares, de DWS Investments, advierte que el BCE "se siente bastante incómodo mezclando cuestiones de competencia fiscal y monetarias".

Los bonos españoles a 10 años cotizaban ayer al 5,45%. Un problema en España situaría la crisis soberana en una dimensión diferente. Portugal, Irlanda y Grecia suman un 6,2% del PIB de la eurozona; España representa el 11,7%

Apoyo a Bbva y Santander

Trichet defendió ayer en la Eurocámara a los bancos españoles tras los ataques del parlamentario independiente austriaco Hans-Peter Martin, que puso en duda la fiabilidad del sector financiero español y le preguntó por la posibilidad de que Santander y BBVA quiebren. "No creo que la premisa que usted tiene sobre los bancos españoles sea adecuada", subrayó.