Miguel Cuenca. Socio responsable del área laboral de KPMG Abogados

"Queremos que KPMG sea la firma de referencia en laboral"

Lleva menos de dos meses en su nuevo cargo, pero ya tiene claro qué papel estratégico quiere jugar en él: convertir a KPMG Abogados en la firma de referencia en España en relaciones laborales.

"Queremos que KPMG sea la firma de referencia en laboral"
"Queremos que KPMG sea la firma de referencia en laboral"

Pese a que prácticamente acaba de aterrizar -la integración de Cusan en KPMG Abogados se anunció a finales de septiembre-, Miguel Cuenca se muestra muy cómodo en su nuevo papel de socio y director del área laboral de la firma. Se nota en la naturalidad con la que utiliza el plural corporativo y en su convencimiento de que aunque en el mercado sigue habiendo oportunidades para los pequeños despachos especializados, una gran firma global y multidisciplinar tiene ventaja sobre el resto.

Acaba de llegar a la firma. ¿Cuál es su hoja de ruta?

Mi primer objetivo tras la fusión es, obviamente, integrar bien los dos equipos y expandirnos por toda España. Contamos para ello con el tamaño de KPMG, que tiene 16 oficinas en las cuales queremos convertir las relaciones laborales en un área de negocio importante. También vamos a utilizar nuestra proyección exterior con las empresas españolas que están en el extranjero y, naturalmente, también con las extranjeras.

¿Necesitará ampliar el departamento para llevar a cabo esos planes?

Nuestro objetivo es que entre el corto y el medio plazo KPMG Laboral se convierta en la firma de referencia en España en esta especialidad. Contamos para conseguirlo con un equipo de alta calidad, pero en cualquier caso haremos lo que sea necesario, incluso contratar a más profesionales.

Tras la integración, ¿sigue creyendo que hay oportunidades para el pequeño despacho muy especializado?

Estoy convencido de que las boutiques legales tienen su espacio. Lo que ocurre es que se trata de un modelo muy ligado a la persona o las personas que las componen o incluso las crean y eso hace complicado buscar una sucesión adecuada. También quiero resaltar que la abogacía española no se acaba en Madrid y Barcelona; los despachos profesionales clásicos tienen todavía mucho que decir en este país. Pero lo cierto es que contar con una estructura como la de KPMG Abogados, que permite ofrecer al cliente un servicio global que abarca todas sus necesidades, da una importante ventaja sobre el resto.

Ahora el derecho laboral tiene una importancia capital; es el momento de los ERE y de las reestructuraciones de plantilla. Pero cuando termine la crisis, ¿en qué deberá centrarse esta especialidad?

Lo primero que hay que recordar es que las principales reestructuraciones en España se han hecho en épocas de bonanza. Ha sido entonces cuando se han hecho bien, con capacidad y músculo financiero en las empresas para llevarlas a cabo, y con salidas laborales para los trabajadores. No es cierto que las reestructuraciones se hagan solo en épocas de crisis, ése es el error por parte de algunas compañías: no saber adelantarse a lo que se les viene encima por no realizar sus deberes en su momento. En ese sentido, el derecho laboral tiene que ser un derecho preventivo.

Usted ha participado en incontables procesos de negociación en importantes empresas. ¿Cuál es la clave para sacarlos adelante?

La clave es tener interlocutores válidos en frente. æscaron;ltimamente se está hablando mucho de los sindicatos y casi siempre de forma muy crítica. Hay que tener cuidado con eso, porque desde el punto de vista de una empresa es preferible tener un interlocutor válido, como un sindicato, que no una asamblea. Las asambleas llevan a la anarquía. No olvidemos eso. Más vale tener interlocutores potentes con los que negociar que movimientos descontrolados con los que no cabe negociación alguna. Después de los sindicatos no viene la nada; después de los sindicatos viene esto que estoy diciendo. ¿Cómo voy a negociar un convenio colectivo en una gran empresa sin sindicatos? Hay que tener mucho cuidado y conocer la realidad de las empresas antes de hacer esas valoraciones.

"Esperar que una reforma sea la panacea es irreal"

¿Cómo cree que está funcionando la nueva reforma laboral?

Creo que está funcionando como esperaba que funcionase: es una reforma de eficacia limitada. Pero lo digo de ésta y de cualquier otra. Esperar que una reforma laboral sea la panacea para crear empleo es un error. Todo lo que implique adaptar la legislación laboral a las circunstancias imperantes en cada momento ayuda a la empresa y, por lo tanto, ayuda el empleo. Pero de ahí a pensar que una reforma laboral por sí misma va a crear miles o millones de empleos es algo ilusiorio. Y yo creo que nadie que entienda algo sobre esto apostaba porque algo así ocurriese. Dicho todo lo anterior, considero que todavía es pronto para valorarla.

¿Ha tenido suficiente alcance como reforma, en cualquier caso?

En algunos aspectos es una reforma de calado, en otros no, como por ejemplo en materia de negociación colectiva o flexibilización interna de las empresas. Si bien es cierto que más que en una reforma laboral, estos temas habría que abordarlos en una mesa de diálogo social. Yo opino que las normas laborales para que se adapten a la realidad de las empresas tienen que ser consensuadas entre empresario y trabajadores, es así como pueden funcionar. Tenemos muchos ejemplos de normas impuestas que no han funcionado, por ejemplo, el contrato a tiempo parcial, que se ha abordado en diversas legislaturas. Lo que quiero decir es que es mejor un acuerdo entre las partes para ir adaptando la legislación laboral de manera continua, que no el pensar que una reforma legal elaborada en un determinado momento va a ser la solución a todos los problemas