El país reducirá su sistema financiero

La UE y el FMI prestarán a Irlanda cerca de 100.000 millones a tres años

Bruselas acordó ayer activar el fondo de rescate para Irlanda tras la petición formal de Dublín. La ayuda, de menos de 100.000 millones, se concederá por tres años al país, que promete poner orden las finanzas públicas y reducir el sistema bancario. Reino Unido y Suecia también contribuirán al plan diseñado por el FMI, la Comisión Europea y el BCE.

La UE y el FMI prestarán a Irlanda cerca de 100.000 millones a tres años
La UE y el FMI prestarán a Irlanda cerca de 100.000 millones a tres años

Irlanda ha hecho el gesto que los mercados exigían desde hace semanas: la petición formal de ayuda internacional. Y la respuesta favorable de Bruselas no se ha hecho esperar: el Ecofín se reunió ayer de urgencia y activó el fondo de rescate europeo.

El primer ministro irlandés, Brian Cowen, en una declaración pública anunció que la duración del préstamo será de tres años y que el país se compromete a reducir el tamaño de su sistema financiero.

El importe de la ayuda no superará los 100.000 millones de euros, según confirmó el ministro belga de Finanzas y actual presidente del Ecofín, Didier Reynders. Reino Unido y Suecia, dos países de la UE que no son miembros del euro, participarán también en la ayuda. Fuentes de Reuters y la BBC británica señalan que la cifra final oscilará entre los 80.000 y los 90.000 millones de euros. Los detalles y las condiciones del plan de rescate, diseñado por el FMI, el BCE y la Comisión Europea, se conocerán en los próximos días.

Cowen, en su intervención, reiteró la puesta en marcha de un plan de ajuste fiscal por 15.000 millones de euros en los próximos cuatro años.

Sin tocar Sociedades

No obstante, recalcó que no se tocará el controvertido impuesto de sociedades del 12,5%, el más bajo de la zona euro y que ha abierto las puertas del país a más de un millar de multinacionales, como Google y Microsoft.

Los préstamos, aunque irán destinados principalmente a los bancos, serán concedidos al Estado. El primer paso es afinar el ajuste fiscal el Ejecutivo irlandés aprobó durante una reunión extraordinaria. El objetivo es ahorrar ese dinero en un plazo de cuatro años, si bien el grueso del ajuste se materializará en 2011, con un total de 6.000 millones de euros.

Aunque todavía no se conocen los detalles del plan de ajuste, la prensa irlandesa apunta que una parte del importe que se pretende ahorrar correrá a cargo de más impuestos. El ministro irlandés de Finanzas, Brian Lenihan, adelantó ayer en una entrevista con la radio pública del país RTE que se introducirá un nuevo régimen fiscal en los próximos presupuestos generales del Estado, que se presentarán el próximo 7 de diciembre.

Cowen, que gobierna gracias al apoyo de Los Verdes, deberá afrontar esta misma una prueba de fuego política: unas elecciones parciales. Su mayoría parlamentaria es de tan sólo tres disputados y esta semana se juega cuatro. Si el liberal Fianna Fail, el partido del Gobierno, pierde apoyos, la aprobación en el Parlamento del plan de ajuste y de los presupuestos estaría en entredicho.

La oposición, por su parte, volvió a solicitar este fin de semana la dimisión del primer ministro y la convocatoria de elecciones anticipadas.

Desde Irlanda continúan señalando con el dedo a la banca como la principal culpable de la situación. "La clave es que el sector financiero no sufra un derrumbamiento", aseguró ayer Brian Lenihan durante la entrevista en la radio pública RTE.

Los economistas reconocen que los vencimientos de deuda del país están cubiertos hasta la primera mitad de 2011. Si bien, advierten que la situación es insostenible a medio plazo, con déficit público que cerrará este ejercicio en torno al 33%, precisamente por haber inyectado unos 50.000 millones de euros en una banca que todavía no es rentable. El pasado viernes, uno de los bancos teóricamente más saneados del país, Allied Irish, reconoció que necesitaría una inyección de capital por parte del Estado por 6.600 millones de euros, frente a los 5.400 estimados en un principio. Y es que la entidad financiera ha perdido depósitos por 13.000 millones de euros en lo que va de año.

Las cifras

50.000 millones. Es lo que el Gobierno de Irlanda ha aportado para salvar a la banca del país.

15.000 millones. Es el ajuste fiscal previsto por Dublín.

6.000 millones de euros. Es el ajuste que pondrá en marcha Irlanda en 2011.

Los 27, satisfechos por la decisión final de Dublín

La decisión de ayer del Gobierno irlandés de pedir formalmente su rescate a las autoridades monetarias de la UE y del FMI fue recogida con amplia satisfacción por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE y por la propia Comisión Europea. Era lo que los socios comunitarios llevaban esperando desde hace varios días para que las dificultades irlandesas no acabaran contagiando a otras economías periféricas de la UE.

Tras el Consejo de Ministros extraordinario irlandés, celebrado ayer por la tarde, los ministros de Economía y Finanzas de los 27 hicieron pública una declaración institucional dando la bienvenida a la petición del Ejecutivo irlandés. "La ayuda servirá para salvaguardar la estabilidad en Europa", dijo ayer el comisario de Asuntos Monetarios, Olli Rehn. Durante toda la tarde los titulares de Finanzas europeos estuvieron en contacto, en conferencia telefónica, con las autoridades irlandesas. En un principio, la teleconferencia se realizó entre los ministros de Finanzas del Eurogrupo (los 16 de la zona euro) a los que se le sumaron, una hora más tarde, sus homólogos del resto de 27 miembros de la Unión Europea (Ecofin). A partir de ahora se inicia otra ronda de negociaciones para determinar con detalle los planes del rescate. La UE cuenta desde mayo con un nuevo instrumento denominado "Facilidad Europea de Estabilización Financiera" para atender las necesidades de los países miembros, si fuera necesario. Está dotado con hasta 440.000 millones de euros, a aportar por los Estados en función de su peso específico. A España le corresponden 53.000 millones. A este instrumento se le pueden sumar 60.000 millones, procedentes de la Comisión y hasta 250.000 millones de dólares del FMI. Con Irlanda, son ya dos países (junto a Grecia) los que serán rescatados en seis meses por las dificultades para atender a sus compromisos de pago.