Reunión celebrada en Fráncfort

Los banqueros centrales escenifican sus divergencias

Bernanke defiende en la sede del BCE los estímulos de la Fed mientras Trichet aboga por mantener un dólar fuerte.

Los banqueros centrales escenificaron el viernes sus divergencias en una reunión celebrada en Fráncfort. La política monetaria llevada a cabo por China, acusada de depreciar artificialmente su moneda, centró la mayor parte del debate. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, no llegó a criticar la política expansionista de la Reserva Federal aunque defendió la necesidad de mantener un dólar fuerte. Además, aseguró que la balanza de pagos de la zona euro está equilibrada, en una clara referencia a la Administración de Barack Obama, que criticó el alto superávit comercial de países como Alemania.

En cualquier caso, el presidente de la Reserva Federal de EE UU (Fed), Ben Bernanke, defendió la decisión del banco central estadounidense de aplicar una nueva ronda de estímulos monetarios mediante la recompra de bonos a largo plazo del Tesoro por importe de 600.000 millones de dólares (438.000 millones de euros) hasta finales del segundo trimestre de 2011 con el objetivo de apuntalar la recuperación de EE UU, algo rechazado por la UE y China.

Durante un discurso pronunciado en Fráncfort, sede del BCE y núcleo financiero de Alemania, país que ha criticado abiertamente las políticas de la Fed, Bernanke salió al paso de estas acusaciones al afirmar que "la evidencia sugiere que la compra de activos puede ser una herramienta efectiva".

"Con esta decisión, el Comité (de la Fed) pretende apoyar la recuperación económica, promover un mayor ritmo de creación de empleo y reducir el riesgo de un nuevo descenso de la inflación, afirmó.