Empleo & Directivos
La segunda revolución económica
La segunda revolución económica

La segunda revolución económica

España necesita estimular un clima emprendedor para volver al crecimiento y acabar con el paro.

Una característica muy española es la autocrítica. "Es buena si queremos mejorar. Pero es también mala porque nos minusvaloramos constantemente. Y tenemos datos objetivos para ser optimistas. Desde 1986, cuando España entró en la Unión Europea, ha pasado de ser un país en vías de desarrollo a una de las grandes economías. Ha crecido más del doble en renta que la media europea. Cuando seamos capaces de trasladar un clima emprendedor a la sociedad, esto va a ser la revolución económica". Así de optimista se mostraba esta semana Arturo Azcorra, director general del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial), en las jornadas VentureLab organizadas por el IE Business School.

Desde el pasado lunes, en todo el mundo se ha estado celebrando la Semana Global del Emprendimiento. Aprovechando esta oportunidad, diversos expertos, empresarios y directivos han vuelto a reflexionar sobre la necesidad de fomentar el tejido empresarial en España si se quiere recortar el 20% de paro actual, según la encuesta de población activa. El Congreso de los Diputados también celebraba el martes un pleno sobre el desempleo. Allí surgió la palabra autoempleo como una de las medidas a fomentar. Sería una revolución económica, según palabras de Azcorra. Pero ¿la sociedad española está preparada para un cambio donde prime la iniciativa del empresariado más que buscar un trabajo por cuenta ajena?

María Benjumea, consejera delegada de Infoempleo, explica su propio caso como ejemplo de que el cambio es posible. Recién titulada de la universidad preparó unas oposiciones. Ella quería ser funcionaria. "Ni me planteé la opción de ser empresaria", cuenta. "Lo que se debe de hacer es desmontar los tópicos como primer paso. Siempre se puede emprender. Lo único que hay que hacer es planteárselo. La edad tampoco es un inconveniente, cualquier época es buena para empezar un proyecto. Y el tópico de la financiación hay que olvidarlo. No debe ser una traba. Ninguna gran idea se queda sin inversión", asegura.

Coincide con ella Rodolfo Carpintier, presidente de DAD, gestora de capital riesgo: "El 98% de los proyectos que vemos no necesitan inversión. Son proyectos de autoempleo. Se pueden hacer desde casa". Esta firma trabaja sobre internet, uno de los sectores que más empleos pueden absorber en los próximos años.

De hecho, internet podría acabar con el paro actual de los universitarios mejor formados en cinco años, cree Carpintier: "Ellos sí viven en la economía del siglo XXI. Son usuarios avanzados de tecnologías y aprenden rápido. Desde casa les será más cómodo y fácil ganarse un sueldo que estar echando currículos para que les paguen 800 euros en una multinacional. Se abre un espacio para empresas pequeñitas que trabajen para otras, por ejemplo en las redes sociales. Este mercado va a explotar".

El problema que señalan todos los expertos es la falta de cultura empresarial en el país y en los diferentes ámbitos educativos. "Se debería enseñar emprendimiento desde la escuela", afirma Benjumea. "Los ejemplos a seguir entre los jóvenes son los futbolistas, no hay ningún empresario, como sucede en EE UU", ejemplifica Francesc Fajula, director general de la Fundación Banesto y portavoz de la iniciativa Banespyme Orange de emprendedores.

La parte cultural consiste, por ejemplo, en "el miedo al fracaso que existe en España", señala la directora de Infoempleo. "En EE UU se valora precisamente que hayas fracasado en anteriores iniciativas. Es un valor para los inversores", explica Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA). Esta asociación ha sido muy reivindicativa frente al Gobierno para que apoye medidas que fomenten el autoempleo, como una mayor protección social para los autónomos (que los equipare a los trabajadores por cuenta ajena). Pero su dirigente cree que lo primero de todo es prestigiar la figura del empresario: "Que se explique su figura empezando en la educación. No puede ser que en algunos textos de Educación para la Ciudadanía se demonice al empresario".

Lorenzo Amor tiene todo un listado de lo que beneficiaría el emprendimiento: menos trabas administrativas para crear empresas, un sistema fiscal que acompañe al emprendedor en los primeros años, así como una tutorización y formación para las pequeñas iniciativas no solo al principio, sino hasta que se consoliden. A las Administraciones públicas también les reclama más avales, microcréditos y capital semilla (para etapas iniciales).

"En España ahora mismo hay una proliferación de ayudas. Desde las europeas, las estatales y las autonómicas", asegura el director del CDTI. "Además, existe un marco fiscal muy favorable. Lo que yo aconsejaría a los emprendedores es que se ayuden de consultoras que conocen bien todas las ayudas públicas porque hacen un buen trabajo y nos consta que con mucho éxito". Sí reconoce, sin embargo, que el capital semilla no está muy desarrollado en España.

El Ministerio de Ciencia e Innovación daba forma, precisamente esta semana, a una iniciativa de financiación que lleva meses elaborando. Impulsa un fondo de capital riesgo de 300 millones de euros, junto al Instituto de Crédito Oficial (ICO), que pretende arrastrar a inversores privados para que, al menos, igualen las inversiones públicas en proyectos conjuntos.

"Si las Administraciones quieren acabar con el desempleo, por un lado, deben apoyar a internacionalizar a las empresas en expansión y, por otro, facilitar al máximo la creación de nuevas empresas", cree el director de la Fundación Banesto, quien explica que las pequeñas iniciativas de autoempleo que comienzan ahora son por necesidad. "Son pequeños comercios, que no incorporan ni innovación ni tecnología. La falta de formación condiciona el tipo de negocio. Difícilmente generarán empleo", añade.

Es precisamente en las empresas de éxito internacional, como Zara, Banco Santander, Telefónica o Repsol, donde los emprendedores deberían fijarse como modelo de éxito, asegura el director del CDTI.

"Los últimos estudios reflejan que los universitarios quieren seguir siendo funcionarios. Nos tenemos que replantear qué estamos haciendo", se cuestiona Juan Antonio Carrasco, director de la asociación de exalumnos de ESIC, que apoya a sus alumnos con un programa de asesoramiento. Desde el VentureLab de IE Business School también se seleccionan 10 proyectos, que esta semana han pasado la prueba de vender sus planes a inversores. Los consejos de Max Oliva, director de Hub Madrid (un espacio físico para emprendedores) son muy sencillos: "Los primero es atreverse. Vencer el miedo. Después, aceptarlo y buscar un espacio creativo en el que te puedas beneficiar de otras ideas, y desde luego, buscarse un buen equipo para no sentirse solo nunca". Y descarta que no contar con recursos sea una razón para no lanzarse. Azcorra añade otra lección: "Se debe salir del país y ver qué sucede en otros lugares. Desde luego, recomiendo acudir a San Francisco y Silicon Valley y conocer ese entorno tecnológico y creativo único. Hay que estar viajados".

Ideas que son empresas

Luis Sanz. Cero-CO2 . "Tengo la suerte del apoyo familiar"

Para Luis Sanz (Gijón, 1972), España tiene que fijarse en EE UU a la hora de facilitar los trámites burocráticos. "Se debe poder crear una empresa en 24 horas. Y si va bien ya se irán presentando papeles. No al revés". Exalumno del IE Business School de 2009, ha creado recientemente junto a tres excompañeros Cero-CO2, una firma de mensajería que solo utiliza motos y coches eléctricos y que ya está en funcionamiento.

Cree que el paro se acabará cuando más personas se lancen a crear su propia empresa, "trabajando en lo que sean especialistas". æpermil;l ya va por su cuarta empresa. Las tres anteriores las vendió y con parte del dinero cursó el MBA.

"Tengo la suerte del apoyo familiar. Nos repartimos los papeles. Yo soy el loco y mi mujer aporta la estabilidad de la nómina".

Francia Helena Gómez. Openkm. "Se vivía en un entorno cómodo"

"Creo que en España sí se impulsan las ideas emprendedoras. La crisis proviene de situaciones pasadas, no porque ahora no haya impulso. La gente vivía en un entorno muy cómodo". Lo piensa Francia Helena Gómez (Riohacha, Colombia, 1972), que lleva desde enero en Madrid estudiando en el IE Business School, basándose en lo visto durante estos meses. "Desde lo académico se impulsa la parte emprendedora. Pero creo que falta que las propias empresas faciliten la innovación en proyectos internos".

Ella se unió a la idea de un colega de su máster, Gaspar Palmes, que había creado la firma OpenKm, que comercializa un gestor documental enfocado sobre todo a pymes, pero que ya tiene clientes como El Corte Inglés, la Dirección General de Tráfico y la Comunidad de Madrid.

Jesús Miguel. Sigojoven . "Tenía el gusanillo de crear algo"

El primer error que Jesús Miguel (Madrid, 1982) cometió fue rodearse de un socio que apenas conocía: "Es muy importante saber de quién te rodeas. Te das cuenta de lo necesario que es rodearse de personas que te complementen". Ha puesto en marcha Sigojoven, una red social para mayores de 40 años, una herramienta inspirada en el ejemplo de su madre, que se había desvinculado de sus amistades a lo largo de la vida. Este ingeniero de telecomunicaciones había trabajado por cuenta ajena anteriormente. "Pero tenía el gusanillo de crear algo por mí mismo, de demostrar que valía y que las ideas no acabaran en el cubo de basura de algún jefe". Ahora, asegura que se ha convertido en un tipo monótono: "Mis amigos me dicen que siempre hablo de lo mismo. Y es que la empresa es como mi hijo".

Emprendedores en ESIC

La escuela de negocios ESIC ha puesto en marcha un proyecto para asesorar a 20 antiguos alumnos a crear su propia empresa. Han seleccionado los proyectos entre exestudiantes con perfil sénior, directivos en torno a los 40 años de edad, bajo la tutoría de profesores del centro. La entidad busca generar sinergias dentro del grupo de nuevos empresarios y resaltar la figura del emprendedor.ideas que son empresas