Creciente déficit de ingenieros

La ingeniería pierde atractivo como profesión en los jóvenes

La Unesco afirma que los estudiantes la consideran "aburrida" y antiecológica.

Los jóvenes universitarios creen que las ingenierías son carreras muy duras, demasiado duras para la contraprestación económica con la que el mercado probablemente recompensará ese esfuerzo académico. Además, a los ojos de muchos estudiantes del siglo XXI, parece una ocupación "poco ecológica" en un mundo en que lo verde no sólo marca diferencias a la hora de consumir productos, sino que ha comenzado a servir de criterio para descartar carreras.

æpermil;stos son algunos de los argumentos que están detrás del creciente déficit de ingenieros que una buena parte de los países de economía desarrollada han comenzado a experimentar en sus mercados laborales. Una realidad que el primer informe mundial sobre ingeniería que ha publicado recientemente la Unesco no duda en señalar como un problema que requiere una urgente solución. "El menor atractivo de los estudios de ingeniería entre los jóvenes se debe, al parecer, a que éstos los consideran aburridos y difíciles, y también a que los empleos de ingeniero están mal pagados con respecto al grado de responsabilidad que entrañan. Además, se tiene la impresión de que el impacto las obras de ingeniería en el medio ambiente es negativo, y posiblemente se considere que la ingeniería agrava los problemas ambientales, en vez de solucionarlos", afirma el director del informe, Tony Marjoram.

Los datos de la Unesco revelan una tendencia decreciente en el interés por elegir la ingeniería como campo de desarrollo profesional. Aunque reconoce que el número de estudiantes en especialidades de ingeniería ha aumentado en todo el mundo en cifras absolutas, los porcentajes de matriculados en ellas están disminuyendo con respecto a los observados en otras disciplinas de estudio. Así, en Japón, Noruega, los Países Bajos y la República de Corea, por ejemplo, se han registrado desde finales del decenio de 1990 disminuciones del número de estudiantes de ingeniería que van del 5% al 10%.

Un déficit que se refleja ya en el mercado laboral. Como recuerda la Unesco, "Alemania señala que se da una grave penuria de ingenieros en muchos de sus sectores de producción", mientras que un estudio efectuado en Dinamarca muestra que, para 2020, el mercado de trabajo de este país registrará un déficit de 14.000 ingenieros. En España, las ingenierías aparecen en el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura que publica el Servicio Público de Empleo y que deben cubrirse a través de la contratación en origen de profesionales extranjeros.

Un sector con pocas mujeres

Los esfuerzos realizados en muchos países para feminizar la ingeniería tuvieron por resultado un aumento, a lo largo de los decenios de 1980 y 1990, de la proporción de jóvenes matriculadas en esta disciplina, que pasó del 10%-15% a un 20%.

Según se explica en el primer informe que la Unesco ha dedicado a la ingeniería, desde el año 2000 esa proporción ha ido declinando. En algunos países, el porcentaje de ingenieras se sitúa por debajo de un 10%, y en otros no hay prácticamente ninguna.

En Reino Unido se ha publicado recientemente un estudio sobre los motivos por los que esta profesión ya no atrae a las mujeres. Entre ellos se señala la persistencia de prejuicios que consideran la ingeniería como una ocupación estrictamente técnica, propia del sexo masculino. En EE UU, la Academia Nacional de Ingeniería emprendió hace dos años una campaña para atraer jóvenes a esta disciplina. La clave: cambiar la imagen de la profesión.