Las opciones se multiplican

Infraestructuras: un negocio de dos billones de dólares

Cada día que pasa, la población mundial residente en ciudades aumenta en un millón de personas. El crecimiento de las ciudades no sólo implica la construcción de viviendas e infraestructuras para hogares, también conlleva el desarrollo de redes de abastecimiento de agua, energía, saneamiento y comunicaciones, tanto de transporte como de datos, tratamiento de residuos, logística... Toda una cadena de labor que es una de las grandes tendencias de inversión a escala mundial. DWS Investments, la gestora de fondos de Deutsche Bank, calcula que el sector de infraestructuras moviliza a escala global inversiones por un importe de al menos dos billones de dólares, un volumen equivalente al 140% del PIB de España.

Empresas españolas como FCC, Ferrovial, OHL, Sacyr, ACS o Acciona conocen bien esta dinámica y se han diversificado rápidamente en todo el mundo en gestión urbana, medioambiental y de concesiones de infraestructuras. Las oportunidades son múltiples en todo el mundo. Pero son especialmente significativas en las economías emergentes, que en 2009 acapararon el 87% del cemento consumido en todo el mundo. Arabia Saudí, China y Corea del Sur son, según Credit Suisse, los tres primeros países en consumo de cemento per cápita. Existen proyectos deslumbrantes como el de Masdar City, en Abu Dabi, para crear la primera ciudad del mundo que utilice sólo energía renovable.

La gestora británica Silk Invest propone una serie de valores poco conocidos que otorgan al inversor la posibilidad de capturar el potencial de este sector: Emaar Properties, radicada en Dubái, permite entrar en el auge inmobiliario que está teniendo lugar en Oriente Próximo y en países como Egipto y Turquía; la egipcia Orascom Construction Industries es una empresa con presencia histórica en el desarrollo de infraestructuras en la región, y por último, Dangote Cement es la primera empresa cementera de Nigeria, para jugar la opción de África, un continente olvidado en los grandes titulares pero donde las empresas chinas han entrado en tromba, con un modelo de negocio que consiste en desarrollar infraestructuras a gran velocidad y de gran calidad a cambio de tener acceso a las grandes fuentes de recursos naturales del continente.

En América Latina hay proyectadas inversiones por 450.000 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años, de acuerdo con los cálculos de la gestora BNY Mellon, que acaba de lanzar el fondo Latin America Infrastructure para explotar el potencial de la región, donde el Mundial de fútbol de Brasil (2014) y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro (2016) coparán la atención.

China está invirtiendo un volumen equivalente al 9% del PIB en modernizar el país con carreteras, rascacielos, trenes de alta velocidad y gasoductos. En India se espera un desembolso similar en un esfuerzo que durará toda una década. Las infraestructuras se consolidan.

Propuestas de Credit Suisse

Lafarge. Uno de los líderes mundiales en cemento, con exposición a emergentes y muy competitivo en precios.

Ericsson. La primera empresa mundial en equipamiento para infraestructuras de telefonía móvil.

China Rail Group. Excelentemente posicionada para aprovechar la rápida expansión ferroviaria de la primera economía de Asia.

Schneider Electric. Especialista en el desarrollo de aplicaciones para eficiencia energética.

China Resources Enterprise. Una posición líder en el negocio de supermercados que se beneficia del rápido aumento del consumo de los hogares a medida que aumenta la renta disponible.

Galp Energía. Esta petrolera integrada permite tener exposición al creciente desarrollo de la exploración de petrolífera en Brasil.

Honda. El fabricante de coches es un referente en eficiencia de consumo muy presente en Asia.