Ha tardado más de año y medio en gestarse

Europa se dota de su primera regulación para los fondos de alto riesgo

Más de dos años después del estallido de la crisis financiera, Europa se ha dotado hoy finalmente de las normas que regularán por primera vez los fondos de alto riesgo y de capital libre en los Veintisiete.

El pleno del Parlamento Europeo (PE) aprobó con 513 votos a favor, 92 en contra y 3 abstenciones el compromiso pactado previamente con los Estados miembros para reforzar el control sobre los gestores de este tipo de productos financieros entre los que figuran los conocidos como "hedge funds".

La nueva directiva, sólo pendiente de un trámite de aprobación por parte de los ministros comunitarios, ha tardado más de año y medio en gestarse a causa de las diferencias entre los Estados miembros primero y entre éstos y la Eurocámara después.

Finalmente, el compromiso acordado introducirá a partir de 2013 toda una serie de obligaciones para los gestores de fondos, como un registro europeo y requisitos mínimos de capital e información.

Además, la directiva también prevé la creación de un "pasaporte" que permitirá a los gestores comercializar sus fondos en toda la UE una vez que hayan logrado la autorización en un solo país.

Ese mecanismo se ampliará a los gestores de fuera de la UE a partir de 2015, después de duras negociaciones entre el Reino Unido -sede del 80% de la industria europea de fondos de alto riesgo- y Francia, reticente a abrir la puerta a fondos extracomunitarios, muchos establecidos en paraísos fiscales como las islas Caimán.

A instancias de la Eurocámara, la legislación incluye también límites a la remuneración de los gestores de este tipo de productos para evitar riesgos excesivos y dificulta la compra especulativa de empresas con el único objetivo de deshacerlas y venderlas por partes, una práctica conocida en el sector como "asset stripping".

La directiva sobre los fondos de alto riesgo está considerada como una parte esencial de la respuesta europea a la crisis financiera.

Para las instituciones europeas, el carácter altamente especulativo de algunos de estos productos contribuyó a desestabilizar el sistema y agravar las turbulencias.

Sin embargo, los Veintisiete han necesitado alrededor de un año y medio para ponerse de acuerdo en las fórmulas convenientes, todo en medio de fuertes presiones del sector financiero, que se resistía a ser regulado y clamaba contra las consecuencias negativas que a su juicio tendrá la directiva.

Según algunos veteranos eurodiputados, el nivel de presión y el trabajo de "lobby" por parte de la industria para tratar de diluir el expediente era algo que no se vivía en la Eurocámara desde hacía años.

De hecho, para algunas organizaciones que defienden la transparencia en los mercados financieros como el Observatorio Europeo de Corporaciones (CEO), la UE "ha sucumbido" a esas demandas y ha terminado por aprobar normas "débiles" e "inadecuadas".

En la Eurocámara, mientras, la mayor parte de los grupos se mostró hoy satisfecha con el compromiso final.

Para los socialistas, que defienden desde hace años la regulación de los fondos de alto riesgo, la "legislación no es perfecta", pero "encenderá una luz en el agujero negro del mundo de las finanzas", según aseguró el negociador de esta formación, el diputado Robert Goebbels.

El Partido Popular Europeo (PPE), la principal fuerza del hemiciclo, destacó por su parte la importancia de estas normas para la instauración de "un nuevo sistema financiero".

El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, aseguró en un comunicado que la adopción de la directiva supone el fin de las operaciones sin supervisión para los fondos de alto riesgo y ofrecerá "transparencia y seguridad" a las operaciones, reforzando la "estabilidad global" del sistema.

La regulación se considera una parte esencial de la respuesta europea a la crisis, en la que también se incluyen la ya aprobada nueva estructura de supervisión financiera y otros puntos aún por cerrar como las nuevas normas de requisitos de capital o para las agencias de calificación de crédito.