El organismo se muestra preocupado

El FMI pide vigilar los riesgos que la banca dirija a sectores no regulados

La reforma debe cubrir todo el sistema financiero, no sólo la banca.

El FMI sigue preocupado por los riesgos que se puedan acumular en el sistema financiero internacional.

En dos estudios, publicados una semana antes de la cumbre del G-20 en Seúl (Corea del Sur), el Fondo advierte que aunque se ha avanzado en la reforma acordada en 2009 por estos líderes, aún queda mucho por hacer a nivel de legislaciones nacionales como internacional. En términos concretos, este organismo recomienda a los supervisores que vigilen que los riesgos que se han limitado en la banca se trasladen a un sistema financiero en la sombra igual o más peligroso.

En este sentido, y tal y como se recoge en un informe titulado "impacto de la reforma regulatoria en instituciones complejas y grandes", los analistas del Fondo reconocen que los nuevos estándares de capital dictados por el acuerdo de Basilea III van a tener "un impacto significativo en la banca de inversión", mayor que en la comercial. Además, estas entidades van a tener que hacer frente a más regulaciones contables y nuevos estándares de trabajo en áreas de titulización, intermediación, derivados, etc.

Dada la situación, se considera que los supervisores deben asegurarse de que los riesgos antes asumidos por esa banca migren a sectores no regulados o que lo estén menos. Según el informe, si algunas de esas actividades de alto riesgo pasan denominado sector bancario en la sombra, que incluye a hedge funds por ejemplo, la banca quedaría en una situación igualmente frágil debido a la interconexión entre ambos.

En otro informe, titulado "dando forma al nuevo sistema financiero", el Fondo se hace eco de la preocupación expresada por uno de sus directores, José Viñals, que explica que aunque Basilea supone una mejora para la banca, sus reglas "solo se aplican en una parte del sistema financiero". AIG, le gusta recordar a Viñals, no era un banco y estuvo a punto de colapsar el sistema financiero como lo hizo Lehman.

El FMI sugiere a los reguladores que no sean tímidos con las reformas y que estas "se dirijan a exposiciones y riesgos emergentes en todo el sistema financiero y no solo la banca".

El avance hacia una supervisión global

La cumbre del G-20 debe tener en su agenda instrucciones de seguir avanzando en la regulación financiera. El FMI recuerda que se necesita una coordinación global y un sistema justo que permita la competencia y minimice la posibilidad de que se huya de un sistema más duro a otro más laxo.

Para el Fondo, es necesario además que la nueva supervisión se refuerce y sea más efectiva, es decir: "intensa, intrusiva y más enfocada a instituciones financieras transnacionales. Consecuentemente, debe haber mecanismos de resoluciones de crisis no solo a nivel nacional, sino también internacional.

Para esta institución es básico que se establezca un acuerdo para complementar las regulaciones destinadas a instituciones con una regulación para vigilar el sistema en su conjunto.