Por un 'Pacto de Credibilidad'
El Consejo Europeo, reunido ayer y hoy en Bruselas, ultima una reforma del Pacto de Estabilidad sobre el que cimentar el futuro de la zona euro. Los líderes europeos coinciden en que es necesario un control mucho más exhaustivo de los problemas presupuestarios y macroeconómicos, así como una aplicación más rigurosa de las sanciones a los países infractores. Nacerá así la tercera versión de un Pacto de Estabilidad creado hace 13 años bajo el impulso de Berlín, y que durante todo este tiempo ha demostrado su ineficacia para evitar descalabros fiscales como el de Grecia o para frenar recalentamientos de la economía como los de Irlanda o España.
El nuevo pacto incluye más sanciones, más parámetros de medición y más vigilancia previa. Alemania incluso querría que incorporase la suspensión del derecho de voto en el Consejo de la UE. Pero Berlín y el resto de capitales deben entender que el endurecimiento de las normas por sí mismo no logrará sanear las cuentas públicas de la UE. El club necesita un Pacto de Credibilidad, que convenza a contribuyentes, inversores y acreedores del compromiso europeo con el crecimiento y el gasto público responsable. Un compromiso político que debería ser inquebrantable para Gobiernos y parlamentos nacionales de toda la UE.