Era director general

Altadis nombra a Dominic Brisby presidente de la compañía

El Consejo de Administración de Altadis, empresa filial en España de Imperial Tobacco Group, ha nombrado presidente ejecutivo de la compañía a Dominic Brisby, quien ejercía el puesto de director general desde el 25 de noviembre de 2009, ha informado hoy la compañía en un comunicado.

Hasta hace unos meses, Jean Dominique Comolli ocupaba la presidencia honorífica de Altadis y un puesto como consejero en la compañía, pero su fichaje después del verano por parte del presidente francés Nicolas Sarkozy para ocuparse de las participaciones del Estado francés en empresas públicas ha motivado su salida de los cargos que ocupaba en la multinacional.

Así lo han aclarado fuentes de la empresa, que han explicado que Brisby es licenciado en Filosofía, Políticas y Económicas por la Universidad de Oxford y se incorporó a Imperial Tobacco Group en 1999, desempeñando desde entonces diferentes cargos directivos de ámbito internacional, incluyendo el de director del mercado de Canarias entre los años 2003 y 2006.

Este último año fue nombrado máximo responsable de la República Checa y posteriormente, en 2008, fue designado director general de Polonia, puesto que ejerció hasta su nombramiento como director general en España, que es el tercer mercado más importante para el grupo británico tras Reino Unido y Alemania.

Brisby ha considerado un "orgullo" y una "gran responsabilidad" asumir la Presidencia de Altadis, ya que la situación en el mercado de tabaco se caracteriza por una "especial presión" regulatoria y por la influencia de la crisis económica, que obliga al consumidor a buscar productos que le aporten un valor mayor añadido.

Ha explicado que tras completarse la integración de Altadis en Imperial Tobacco, la compañía está inmersa en un cambio cultural y de procesos que tiene como principal objetivo desarrollar una nueva estrategia de ventas "que fortalecerá aún más nuestra posición competitiva".

Respecto a la reforma de la Ley Antitabaco, ha destacado que Altadis siempre ha sido partidaria de una regulación razonable y equilibrada del tabaco, aunque esta reforma "nos parece completamente excesiva, puesto que va encaminada en la dirección de convertir al fumador en un marginado social".

"Compartimos la necesidad de respetar los derechos del no fumador, pero sin que ello suponga un intento de convertir el hábito de fumar en algo anormal y un ataque a la libertad del fumador por consumir un producto de venta legal", ha añadido Brisby.