Defiende su papel para salir de la crisis

La ingeniería pide 1.000 millones al año para encarar su renovación

Tecniberia advierte que parar obras puede tener un sobrecoste del 25%.

Si hay un sector de la economía española que lleva años apostando por la inversión en I+D+i, ése es el de la ingeniería", reivindicó ayer el presidente de Tecniberia, principal patronal del sector, José Luis González Vallvé. Por ello, esta organización defiende su papel protagonista en los planes del Gobierno central para salir de la crisis. "No hemos sido objeto de ningún escándalo empresarial, ni hemos hecho las cosas mal y luego hemos pedido que nos rescaten. Somos el hijo aplicado que nunca da guerra", aseguró el presidente de Tecniberia.

La ingeniería lleva meses alertando de una situación que, aunque empezó siendo difícil como para otros muchos sectores, va camino de convertirse en dramática, tal y como adelantó CincoDías. Las caídas experimentadas por la contratación de proyectos de ingeniería, que en algunos departamentos ministeriales alcanzan el 60%, están provocando una masiva destrucción de empleo, de 1.000 ingenieros al mes. "Nos jugamos el presente de la profesión, pero sobre todo el futuro de los 50.000 ingenieros que están en estos momentos matriculados en las escuelas", aseguró el presidente de Tecniberia.

Según las cifras que maneja esta patronal, con unas 300 empresas asociadas, en España existen más de 8.000 compañías de ingeniería que facturan alrededor de 18.000 millones de euros. En ellas y en otras sociedades trabajan unos 200.000 ingenieros superiores, más de 350.000 ingenieros técnicos y otros 100.000 licenciados superiores.

"Somos conscientes de que el sector debe redimensionarse, pero para lograrlo necesitamos abordar esa reestructuración de la mano de la Administración", añade González Vallvé. Por eso, Tecniberia reclama al Gobierno central que les garantice al menos 1.000 millones de euros de inversión anual en proyectos de ingeniería durante los próximos dos o tres años, "es el tiempo que necesitamos para abordar la renovación". El presidente de la patronal defendió el papel que la ingeniería tiene en los sectores con más peso en la economía española, como la construcción, el turismo, la energía, el medio ambiente o las telecomunicaciones. "No se hace nada si nosotros no lo pintamos antes. Hay mucho tajo para la ingeniería", apuntó.

Competencia desleal

El sector defiende que justo en un entorno de crisis como el actual es cuando no sólo hay que recortar, sino gastar mejor. Tecniberia calcula que un aumento en la inversión en ingeniería permite un ahorro de entre un 25% y un 50% en el coste de ejecución de las obras. De hecho, en el lado opuesto, los ingenieros recuerdan que reprogramar o paralizar una obra puede suponer finalmente un sobrecoste de la misma de entre el 20% y el 25%.

Asimismo, solicita el respaldo del Ejecutivo para exportar la ingeniería española. "Para que sigamos siendo un escaparate hacia el exterior debemos seguir en forma en casa", apuntó en referencia a su reivindicación de una inversión mínima.

Además, en su propuesta, la patronal pide que se solvente la eventual competencia desleal que representa tener que desarrollar su actividad con la ingeniería pública Ineco-Tifsa, cuyos precios son un 20% de promedio más caros que los que ofertan las empresas privadas del ramo, según reconoció recientemente el ministro de Fomento, José Blanco.

En opinión de la patronal, más que competir con las empresas privadas, el papel de Ineco-Tifsa, cuyo proyecto de privatización podría ser retomado en breve, debería ser el de coordinar y ayudar a las ingenierías privadas a salir al exterior. Pese a que el 35% de la facturación de este sector ya se logra fuera, existen numerosos países donde el desarrollo de las infraestructuras españolas se propone como modelo a seguir.

Las cifras

200 millones licitó Carreteras hasta septiembre de 2009 en proyectos de ingeniería. Este año, 6 millones.

8.000 empresas de ingeniería existen en España.

25% es el sobrecoste que tendrán que afrontar las obras que se paralicen o se reprogramen.