Se mantienen las políticas expansivas

El mercado aplaza la próxima subida de tipos a finales del año próximo

La crisis económica y su fuerte impacto en el empleo y el consumo impedirá que los bancos centrales suban los tipos de interés a corto plazo. La ausencia de presiones inflacionarias, la debilidad del crecimiento y la austeridad fiscal fuerzan a los bancos centrales a mantener políticas monetarias expansivas.

El euríbor a 12 meses hizo ayer un nuevo máximo anual, al situarse en el 1,492%. Sin embargo, las posibilidades de que los tipos de interés del BCE alcancen niveles parecidos dentro de un año son, a priori, remotas. Para los expertos, los bancos centrales no tienen otro camino posible en estos momentos que el que transcurre por la senda de seguir apoyando a la economía con medidas expansivas. Esto significa que la subida de tipos de interés, que el mercado esperaba que tuviera lugar este año, vuelve a aplazarse hasta bien entrado 2011. De momento, el precio del dinero no subirá del 1% en la zona euro y del rango del 0% al 0,25% en el caso de EE UU.

De hecho, las apuestas del mercado de futuros de Chicago dan una probabilidad del 2,8% a un alza de tipos en EE UU, limitado al 0,5% y no antes del 26 de enero de 2011. Ahora, toda la atención del mercado está puesta en la reunión del próximo 3 de noviembre, en la que se da por hecho que la Reserva Federal anunciará nuevas medidas de expansión cuantitativa.

"Esperamos que sea al menos un billón de dólares, centrado en compras de bonos del Tesoro en el tramo final de la curva de muy largo plazo", explica Martin Harvey, de Threadneedle. Desde firmas como Nomura, se apuesta por una cifra más moderada, 600.000 millones, pero sustancial comparado con los 63.500 millones que ha empleado el BCE en la compra de bonos en Europa.

Un billón invertido en MBS

La Fed inició ayer mismo un programa de recompra de bonos públicos por un importe de 6.260 millones de dólares; invierte en deuda pública de largo plazo el dinero que recibe por el pago del principal de los bonos respaldados por hipotecas (MBS), cuyo colapso y pérdida de valor es precisamente una de las claves de la crisis global de crédito. El propio Bernanke vendió en su día la compra de bonos hipotecarios como "una inversión de largo plazo para el pueblo americano". La Fed mantiene en su balance más de un billón de dólares en MBS, un volumen equivalente al 60% del PIB español.

El BCE ha sido, en cambio, mucho más ortodoxo. De hecho, el gobernador del Bundesbank y máximo candidato a suceder al francés Jean-Claude Trichet en la presidencia del BCE, Axel Weber, ha exigido que se detenga de inmediato el programa de compra de bonos públicos, que la entidad inició a raíz de la crisis de Grecia en primavera. Casualidad o no, lo cierto es que el BCE no hizo ninguna compra la semana pasada, según se deduce de los datos divulgados ayer.

"Está claro que la zona euro va a dos velocidades diferentes y que Alemania puede generar mucha presión. Pero la implantación de medidas restrictivas por parte de Gobiernos como España, Portugal y otros ha supuesto control de déficit sacrificando crecimiento. En una circunstancia así, no vamos a ver ningún movimiento de tipos", asegura Francisco López Ollé, de X Trade Brokers. La crisis ha anclado los tipos en mínimos.

La visión de los expertos

Antonio Borrás. EFPA. "Es poco probable que se produzca una subida del tipo de interés, ni siquiera en 2011, pero sí que se avance en medidas que fuercen a las entidades financieras de la zona euro a depender menos del banco central y más del mercado (...). Se pretende restaurar la economía de mercado, que ha estado en suspenso en este último año y medio".

Daniel Salazar. IG Markets. "No hay ninguna posibilidad de subidas de tipos en EE UU a corto plazo (...). Tras la lectura de las actas de la Fed, hay más de un 80% de probabilidades de iniciar una nueva ronda de relajación cuantitativa. Estas medidas serían en su mayoría recompras de bonos y ayudas a hipotecas, ya que el sector inmobiliario sigue mostrándose muy débil".

David Ardura. Gesconsult. "Los tipos seguirán sin cambios en el BCE hasta bien entrado 2011. Ese es nuestro escenario central. La situación ha mejorado, pero seguimos teniendo los mismos problemas que hace unos meses. No vemos riesgos de inflación y tampoco esperamos problemas de crecimiento que obliguen a endurecer la política monetaria".

J. L. Jiménez. Banca March Gestión. "Si se produce un ajuste fiscal, entonces la flexibilidad tiene que venir por el lado de la política monetaria. Sin recuperación del crédito no puede haber reactivación económica y para que la financiación se normalice es necesario que los tipos de interés permanezcan bajos. No creo que haya cambios, ni en el BCE ni en la Fed".

Rosa Duce. Deutsche Bank. "El BCE no va a subir los tipos en 2011. Eso sí, el banco tampoco ve la necesidad de ampliar las medidas cuantitativas, comprar más deuda, dada la paulatina normalización del mercado interbancario, que hace que cada vez haya menos demanda de financiación al banco central (...). Esto es lo que castiga al dólar y favorece al euro".