Ocho grandes inversores piden a Bank of America la recompra de titularizaciones

El escándalo de los embargos vuelve a tumbar a la banca estadounidense

La banca ha sufrido severos recortes en su cotización en las últimas horas de intermediación debido a las consecuencias del escándalo de los embargos.

A apenas dos horas del cierre, la agencia Bloomberg informó de que ocho grandes inversores han escrito una carta a Bank of America demandando a la entidad que les recompre parte de las titulizaciones hipotecarias empaquetadas en bonos, que tienen un valor total de 47.000 millones de dólares, y que fueron emitidas por Countrywide. Entre los demandantes figuran PIMCO, la mayor gestora de renta fija del mundo, el gigante de la inversión Blackrock y la Reserva Federal de Nueva York que también tuvo que hacerse con titulizaciones durante la intervención bancaria de 2008.

Countrywide fue comprada por Bank of America en 2008 y los tenedores de esta deuda acusan a esta hipotecaria de mala gestión en los procesos de pagos y retrasos en la ejecución de embargos lo que implica que no está cumpliendo con sus obligaciones contractuales y puede verse obligada a recomprar estos títulos que en cualquier caso han resultado tóxicos. Countrywide fue una de las más activas hipotecarias en el mercado subprime y préstamos de alto riesgo y su ex consejero delegado, Angelo Mozilo, se vio obligado el viernes a zanjar una demanda civil de la SEC con el pago de 67,5 millones de dólares, entre multas y plusvalías en inversiones que tuvo que devolver.

Antes de conocerse la existencia de esta carta, también dirigida a Bank of New York Mellon (que opera como fideicomisario), Brian Moynihan, consejero delegado de Bank of America, ya advirtió genéricamente de que su banco iba a defender el interés de los accionistas ante las demandas de recompra por parte de los tenedores de bonos. Bank of America levantó el lunes parcialmente la moratoria de embargos y dijo que no había descubierto en apenas 15 días problemas con sus procesos, una premura que ha dejado muchos escépticos entre analistas, abogados y consumidores.

Las recompras de títulos son operaciones muy onerosas para la banca porque no solo han que contabilizar el acto de la recompra sino que además significa que los activos tóxicos vuelven a sus libros. Aquella pretendida distribución del riesgo que se buscaba con las titulizaciones en CDOs en los que se metían franjas de deudas hipotecarias se ha convertido en una teoría sin base real.

Por otro lado, investigadores federales han abierto una investigación de carácter penal en relación con la documentación que está presentando la banca para acreditar la propiedad de las casas que están embargando. La Task Force para la supervisión del Fraude Financiero está iniciando estas pesquisas y comprobando que entre los posibles sujetos de engaño pudiera haber agencias públicas. La Administración de Barack Obama, que se ha mostrado reticente a decretar una moratoria de embargos por los devastadores efectos que tendría sobre las entidades y sobre el mercado de la vivienda, quiere así mandar el mensaje de que se va a actuar contra los responsables de esta situación que tiene en jaque de nuevo al país.