El coste total alcanzará el récord de 32.404 millones

Más de 600.000 parados agotan la prestación contributiva este año

Según pasan los meses se confirma el agotamiento de las prestaciones contributivas por desempleo. Así, todo apunta a que a final de año unos 600.000 parados habrán agotado dicha ayuda. Esto supondrá un ahorro de casi 4.000 millones. A pesar de ello, se registra un coste récord de 32.404 millones, y la menor aportación inicial del Estado hará que el Servicio Público de Empleo cierre el año con un déficit de 2.477 millones.

El pasado mes de agosto la nómina de las prestaciones por desempleo registró una leve caída por primera vez en seis años. Esto no ocurrió por una mejora del empleo, sino por el agotamiento de las ayudas contributivas. Se trata, por tanto, del efecto salida de medio millón de parados que empezaron a cobrar esta prestación en la segunda mitad de 2008 y a los que esta ayuda les ha durado una media de 22 meses (el máximo es 24 meses).

Así, según este primer avance de liquidación del presupuesto de 2010 del Servicio Público de Empleo que ha elaborado el Gabinete Económico de CC OO -con los datos facilitados por este organismo público- el presente ejercicio terminará con aproximadamente un millón de beneficiarios de la prestación por desempleo, cuando empezó 2010 con poco más de 1,6 millones de perceptores.

Esta aminoración del número de prestaciones contributivas en unas 620.000 personas supondrá un ahorro cercano a 4.000 millones, respecto a lo gastado en 2009. Sin embargo, a pesar de ello, el presente ejercicio cerrará con un pago récord en la historia de 32.404 millones en prestaciones por desempleo (1.792 millones más de lo presupuestado y 38 millones más que en 2009).

Es más, el ahorro citado tampoco evitará que el Servicio Público de Empleo cierre el año con la reaparición de un déficit de unos 2.477 millones, después de que este organismo obtuviera un excedente de 284 millones en 2009. La culpa de la vuelta a los números rojos la tiene una menor aportación del Estado, que se quedó corto en su previsión inicial. En concreto, el citado déficit proviene de un aumento del gasto previsto del 0,7% hasta 40.467 millones y una fuerte caída de los ingresos del 6,1%, que se recortan a 37.990 millones.

Esta importante caída de ingresos obedece a la menor aportación del Estado -que debe financiar la diferencia entre lo que se ingresa por cotizaciones por desempleo y lo que finalmente debe abonar a los parados-.

Así, el avance de liquidación de 2010 prevé una aportación adicional de impuestos de 16.490 millones (frente a los 19.214 aportados en 2009); pero deberá pagar 2.477 millones más para costear todas las ayudas.

En cualquier caso, algo más de la mitad de quienes agoten la prestación cobrarán subsidios, según CC OO, con lo que el número total de parados sin ninguna ayuda pasará de 1,155 millones en agosto a 1,5 millones en diciembre.

Trabajo baraja otra destrucción del empleo

El presupuesto del Servicio Público de Empleo para 2011 cuenta a priori con un equilibrio aproximado de unos ingresos y unos gastos en el entorno de los 38.200 millones de euros (unos 2.267 millones menos que la previsión de liquidación de 2010). Igualmente, la partida principal de gasto es la correspondiente al pago de prestaciones contributivas, a la que se destinarán 20.929 millones de euros (2.031 millones menos que lo inicialmente previsto para 2010 y unos 5.500 más de lo que probablemente se tenga que abonar por este concepto al final del ejercicio).

A primera vista, este descenso del presupuesto previsto para la prestación contributiva correspondería con el agotamiento de un nutrido grupo de este tipo de ayudas. Sin embargo, según el análisis de este presupuesto que hacen los técnicos de CC OO, la cantidad prevista para prestaciones contributivas sería la estimada para el pago aproximado de 1,3 millones de beneficiarios al mes, "cuando el citado proceso de las prestaciones en vigor en 2010, señalaría un número menor de perceptores (un máximo de un millón mensual a legislación constante). De ahí que los autores de este análisis barajen la posibilidad de que desde el Ministerio de Trabajo se haya presupuestado una cantidad correspondiente a unos 300.0000 perceptores más porque barajen un nuevo proceso de destrucción de empleo en el cuarto trimestre de 2010 y meses sucesivos de 2011. Si bien caben otras dos posibilidades: que no se produzca dicho ajuste de la ocupación y no se gaste todo lo presupuestado; o bien que la destrucción de empleo no sea de 300.000 personas, como prevé el presupuesto, pero que se incorporen parados del sector industrial con mayores prestaciones por desempleo.

El Estado tendrá que pagar unos 2.477 millones de euros más de lo que tenía previsto aportar en este ejercicio para el pago de las prestaciones por desempleo