Tras ser condenado a tres años de cárcel

Kerviel se siente el chivo expiatorio de Société Générale

El ex corredor de Bolsa Jerome Kerviel, condenado a tres años de cárcel y a 4.900 millones de euros de daños y perjuicios por las pérdidas que provocó al banco Société Générale, afirmó hoy que se siente el chivo expiatorio de la entidad.

"Tengo el sentimiento de que han querido hacerme pagar por todo el mundo y que había que salvar" al banco, aseguró Kerviel a la radio Europe 1 en sus primeras declaraciones tras el veredicto pronunciado ayer.

El ex agente financiero, de 33 años, se encuentra "abatido" por "el peso de la sanción y de las responsabilidades" que la sentencia me hace portar.

Kerviel, que desde que comenzó el juicio contra él se presentó como la pieza de un engranaje creado por Société Générale para incrementar sus beneficios, aseguró que nunca actuó solo y que sus compañeros y sus superiores estaban al corriente de sus acciones.

SOCIETE GENERALE 22,34 -1,09%

"Desde el principio de la investigación reconocí mi parte de responsabilidad, mis errores, aporté elementos que probaban que mis colegas y mis superiores estaban al corriente de lo que hacía", aseguró. Sin embargo, reconoció que quizá no ha sabido explicar al tribunal toda la realidad. "Probablemente no supe explicar y aclarar al tribunal y aportar las pruebas definitivas de que no iba solo en ese barco", dijo.

Kerviel afirmó que "tras recibir el mazazo" de la sentencia pensó "en su padre y en su madre" y que eso le provocó "un gran dolor". El joven bróker indicó que siente que paga "por todo el mundo" y que Société Générale "sacrificó al soldado Kerviel" para salvar sus propias responsabilidades.