Elecciones para presidir la CEOE

Los empresarios buscan un tapado para dirigir la CEOE

Aspirantes como Rosell o Herrero pueden 'quemarse' por su exposición.

Los empresarios buscan un tapado para dirigir la CEOE
Los empresarios buscan un tapado para dirigir la CEOE

Conociendo a CEOE y como ocurre en muchos procesos preelectorales, lo más probable es que ninguno de los nombres que suenan ahora sea finalmente el que presida la patronal". Así opina un veterano responsable de la organización empresarial, quien apuesta por la figura de un tapado para presidir la CEOE. De esta forma es como se conoce a quien cocina en la sombra una candidatura que sólo sale a la luz pública al final del proceso y por lo general cuando tiene seguro su triunfo.

Este directivo, como la mayoría, tampoco descarta que el actual presidente empresarial, Gerardo Díaz Ferrán, se presente a la reelección, "apoyado por muchas organizaciones regionales que le deben grandes favores". De hecho, durante su mandato, el ex dueño de Marsans se ha preocupado de viajar por toda España para conceder muchas peticiones regionales.

Pero a medida que pasan las horas, surgen más voces internas y externas que opinan que, Díaz Ferrán no está en condiciones de presentarse a la reelección con posibilidades de ganar.

Es más, otro cargo patronal, muy conocedor del funcionamiento de esta organización, considera que el aún presidente de CEOE no sólo no está capacitado para optar a seguir en el puesto sino que, "tampoco puede ni siquiera gobernar su sucesión, como sí lo hicieron Ferrer Salat con Cuevas y éste último con el propio Díaz Ferrán".

En su opinión esta es ahora mismo la clave de las elecciones en CEOE, ya que la falta de liderazgo a la hora de cocinar la sucesión "está originando una incertidumbre interna muy grande".

A esto se une otra circunstancia nueva en la patronal y es el hecho de que nunca hasta ahora había habido tanta gente postulándose pública y privadamente para dirigir CEOE. En el actual escenario será imprescindible, por tanto, que alguien aúne fuerzas para promover un nombre porque ahora las opciones están "excesivamente diseminadas", cree este responsable patronal.

Es más, el sistema de elección del presidente que fijan los estatutos de la organización empresarial hace tácitamente necesaria esa figura del promotor de una candidatura, que se dedique a recabar apoyos, ya que sólo se exige el aval de apenas 3% de la organización. En concreto, el candidato necesitará la firma de 20 de los 840 vocales de la Asamblea General, y que estos apoyos vengan de cinco diferentes organizaciones de entre las 230 existentes. Esto es muy fácil de conseguir y podría propiciar una situación, nunca vista en CEOE, con la presentación de más de tres o cuatro candidatos al cargo.

"La gente se sabe los estatutos y conoce lo fácil que es presentar una candidatura. Además hay gente de todos los colores políticos; incluso las mayores organizaciones encabezadas por el metal, la construcción o Cataluña, no son monolíticas. Así que esto no hay quien lo controle", concluye esta fuente.

Por estos motivos, será muy importante saber si las elecciones son antes de Navidad o se demoran a enero o febrero. En ese caso los candidatos deberán pensar, como estrategia, si salen a la palestra demasiado pronto y se queman. Esto es precisamente lo que les puede ocurrir a las dos únicas personas que han estado hasta ahora más cerca de luchar por la silla presidencial. Se trata de dos líderes regionales: el de Andalucía, Santiago Herrero, y el de Cataluña, Joan Rosell. Ya se demostró que el primero no tiene suficientes apoyos para el cargo; mientras que el presidente de la patronal catalana se enfrenta el día 18 a su propia reelección en Foment, para lo que luchará con un hombre respaldado por el metal: Joaquim Boixareu.

El resultado de esta votación admite dos interpretaciones: si gana podrá seguir optando a presidir CEOE; o bien, dejar el sillón de Foment le facilita el camino a Madrid para abanderar el profundo cambio y la modernización de la patronal que siempre ha defendido. Si bien en las últimas semanas ha surgido el nombre de Jesús Banegas, presidente de la patronal de las telecomunicaciones, por ser quien ha aunado apoyos para forzar la retirada de Díaz Ferrán. Fuentes patronales admiten que Banegas "es el mejor posicionado ahora" entre los sectores (que representan el 60% de la organización). En las quinielas también aparece "sangre nueva" y "a ojos de la mayoría, neutrales" como es el caso de Pilar González de Frutos (Unespa) o Pedro Barato (Asaja y Mutuas).

Tres alternativas

Jesús Banegas

Es probablemente el aspirante mejor posicionado en estos momentos. No oculta sus intenciones de presidir CEOE y, además, ha sido uno de los vicepresidentes que ha trabajado desde bambalinas para que Díaz Ferrán deje el cargo. A su favor tiene el liderar las empresas de uno de los sectores claves en el cambio del modelo productivo y estar muy bien considerado por las organizaciones sectoriales.

Pedro Barato

No aparece en muchas quinielas, pero su nombre ya sonó en anteriores ocasiones para liderar un cambio generacional al frente de CEOE. æpermil;l prefiere mantenerse al margen y no quiere manifestarse públicamente al respecto. Preside la patronal de explotaciones agrarias, de peso en la organización, y la de las mutuas de accidentes de trabajo, a través de la cual está muy relacionado con el Ministerio de Trabajo.

Pilar González de Frutos

"No persigue el cargo; y no se han puesto en contacto con ella para eso, ni lo espera". Así opinan desde el entorno de Pilar González de Frutos, presidenta de la patronal de los seguros (Unespa). Pero en otros círculos empresariales no ven con malos ojos que la única mujer vicepresidenta de CEOE releve a Díaz Ferrán. Sus vínculos al PP, a través de Rodrigo Rato, y su declarada neutralidad en la órbita empresarial la avalan como candidata.

El sucesor no necesitará un equipo

Hasta hace un par de años, todo aquel que optara por presentarse a la presidencia de CEOE debía ir respaldado, además de por la veintena de vocales de la Asamblea exigidos, por otra candidatura de al menos cincuenta nombres, que conformarían su Junta Directiva en caso de ser elegido. .

Sin embargo, un cambio de estatutos ha propiciado que el candidato no tenga que aportar ningún equipo de gestión que le respalde. Este es uno de los cambios que hace más ingobernable la sucesión de Díaz Ferrán, según fuentes patronales.

Según los estatutos de esta organización, desde el momento en que se convoquen las elecciones, las organizaciones tendrán un mínimo de 40 días para enviar los nombres de los vocales que enviarán a la Asamblea Electoral. Además, en CEOE, no existe el voto delegado, con lo que no puede aparecer nadie representando a un importante número de apoyos, sino que, quien no está el día de las elecciones, simplemente no vota. El voto es secreto y en urna con lo que las posibilidades están ahora mismo muy abiertas, opinan distintas fuentes de la organización.

Recuperar iniciativa e influencia

Devolver a la CEOE el papel de interlocutor real y de peso, con los sindicatos y el Gobierno, para cogestionar la marcha del país. Este será, a todas luces, el principal reto de la persona que sustituya a Gerardo Díaz Ferrán al frente de CEOE. Bajo el mandato de este empresario, la organización empresarial ha perdido gran parte de la influencia que habían cosechado sus predecesores -sobre todo José María Cuevas- a la hora de participar como actor principal en las decisiones económicas, laborales y políticas de la sociedad española.

Su figura como destacado empresario turístico, que en un principio fue su principal aval para sustituir a Cuevas -ya que muchas organizaciones demandaban un hombre de empresa al frente de la patronal- se ha vuelto en su contra; y no sólo por la ruina en la que han devenido sus empresas, sino porque su forma de gestionar la organización la ha convertido más en un lobby de presión (sin el éxito esperado), que en un agente social ejecutivo.

Junto a ello, muchos asociados esperan una modernización de la representatividad patronal, que aún está pendiente.