Segunda grieta en la zona euro

Segunda grieta en la zona euro

Los sismógrafos económicos de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo se han vuelto a disparar esta semana. Y los equipos de rescate financiero se aprestan ya para intentar sellar la segunda fisura que en menos de seis meses se ha abierto en el edificio de la Unión Monetaria Europea.

El escalofriante catacrac se ha oído esta vez en el ala occidental de la zona euro. Una pequeña fisura que sólo ha dejado a la intemperie a cuatro millones de habitantes, pero que amenaza la estabilidad del resto de los 329 millones de personas que viven bajo el mismo techo monetario. Sobre todo, porque se trata de la segunda grieta en menos de seis meses. La anterior, en el extremo oriental, necesitó reparaciones de urgencia por valor de 110.000 millones de euros y no está garantizado que el parche aguante más allá de tres años.

Pero lo más preocupante, quizá, es que el equipo de mantenimiento no parece conocer ni las causas ni las soluciones del creciente resquebrajamiento. Hoy, como a principios de año con Grecia, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, y el comisario de Economía, Olli Rehn, se han limitado a tomar nota de la hemorragia financiera que sufre el Estado irlandés por culpa de su sector bancario. Y a felicitar al moribundo gobierno de Brian Cowen por reiterar su inalcanzable compromiso de reducir el déficit público irlandés hasta el 3% antes de 2014.

Al menos hoy ha habido una novedad, que proyecta un siniestro augurio sobre el pueblo irlandés. En la rueda de prensa del Eurogrupo informal celebrado en el lujoso palacio de Egmont, en el centro de Bruselas, había una cuarta figura. El sombrío Klaus Regling, consejero delegado del Fondo Europeo de Estabilización Financiera, es decir, la caja común de la comunidad de vecinos, dotada con 440.000 millones de euros, hacia la que parece tambalearse Irlanda. El estrépito de la caída del magullado tigre celta quizá resquebraje también algunas partes de la balsa de piedra ibérica.

Foto: Ruinas de Herculano, Italia (B. dM., agosto 2009).

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