Mobiliario

Butlers aterriza en España para ser el rival urbano de Ikea

El grupo alemán planea abrir entre 40 y 60 tiendas en las capitales

Butlers aterriza en España para ser el rival urbano de Ikea
Butlers aterriza en España para ser el rival urbano de Ikea

Mayordomos. æpermil;se es el nombre, pero en su denominación inglesa, del grupo alemán de artículos para el hogar Butlers. Hace sólo unas semanas que aterrizó en España, en concreto en el madrileño centro comercial Xanadú y el pasado fin de semana inauguró su segundo establecimiento en una de las zonas más comerciales de la capital, junto a la reinaugurada calle de Serrano. Pero su plan de expansión es mucho más ambicioso. Su intención es abrir entre 40 y 60 tiendas en las principales capitales españolas y convertirse en la alternativa urbana -pero a una escala mucho menor- del gigante sueco de la decoración, Ikea.

Una comparación que el managing director de Butlers, Jörg Arndt, no rehúye. "Nos denominan así, ellos tienen éxito y calidad y, en términos de cómo venden, sí me parece un buen ejemplo", explicaba ayer. El concepto de Butlers es menos ambicioso que el de la multinacional nórdica: locales de complementos para el hogar, a precios asequibles y con artículos de alta rotación.

El aterrizaje de Butlers en el mercado español tiene un aliado de doble filo. "La crisis del sector inmobiliario nos ha permitido acceder a locales que hace unos años no serían posibles", reconocía Arndt. Asume también que su plan de expansión en España es ambicioso, pero no se marca fechas. "No tenemos prisa, iremos abriendo cuando creamos que hemos encontrado los mejores locales", asegura. Cada tienda conlleva una inversión de entre 200.000 y 250.000 euros.

El local inaugurado el pasado fin de semana, en la calle de Hermosilla, está situado junto a dos cadenas de artículos del hogar como Zara Home o Habitat, ya que es una forma de captar visitantes. "En España hay buena competencia, pero creo que tenemos una oportunidad por el mix de productos que ofrecemos", asegura Arndt. Antes de llegar a España, Butlers estuvo analizando otros mercados como Francia o Polonia, donde prevén entrar en 2011. "Nos decidimos por España porque preguntamos a los empleados de Londres, Berlín o Viena de dónde eran los clientes internacionales que visitaban nuestras tiendas y, fundamentalmente, eran españoles", justifica Jörg Arndt.

Butlers suma actualmente 140 establecimientos, incluidos los que tiene en Ucrania, Hungría o Bulgaria donde está a través de franquicias. En España, sin embargo, serán locales propios, preferiblemente a pie de calle. "Nosotros no hacemos publicidad, nos comunicamos con nuestras tiendas y con la renovación de los productos", apunta.

En cuanto a las diferencias entre España y el resto de mercados donde están presentes, el responsable de Butlers reconoce que los horarios de compra de los clientes españoles son fundamentalmente vespertinos. El gasto medio de cada cliente se sitúa entre los 15 y 18 euros. Un comprador mayoritariamente femenino, ya que más del 80% de sus clientes son mujeres.

La "excesiva burocracia" del sector comercial español

España puede convertirse en uno de los puntos de referencia de la cadena alemana Butlers, pero eso no significa que no perciba problemas en el funcionamiento del sector comercial español. "Estamos sorprendidos de toda la burocracia que hay y eso que nosotros somos alemanes", ironiza el responsable de la expansión internacional de Butlers. No es la primera vez que una multinacional de la distribución se enfrenta a problemas burocráticos a la hora de llevar a cabo sus planes de crecimiento en España. También Ikea se ha tenido que enfrentar en los últimos años a las trabas administrativas a la hora de conseguir las licencias autonómicas de apertura. Por ejemplo, ha pospuesto sus planes de desarrollo en la Comunidad Valenciana. "A nosotros nos gustaría que los procesos fuesen mucho más transparentes, saber quién decide qué o cuánto tiempo va a conllevar", explicaba hace unos meses a este periódico el director general de Ikea Ibérica, Peter Bretzel. "Es difícil entender lo que pasa y sería positivo que en algunas zonas tuviéramos más apoyo de las autoridades para poder abrir", aseguraba el directivo de la multinacional sueca.