Petróleo

El crudo de Texas sube el 0,62% y cierra a 75,18 dólares por barril

La cotización del crudo de Texas subió hoy un 0,62% en la Bolsa Mercantil de Nueva York para terminar la sesión en 75,18 dólares por barril (159 litros), en una jornada de noticias contradictorias sobre la economía estadounidense.

Al concluir la sesión en Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre sumaron 47 centavos al valor del miércoles y rompieron con la tendencia a la baja que imperó durante dos días en los contratos de crudo con vencimiento más próximo.

Los contratos de gasolina y los de gasóleo con vencimiento en octubre también avanzaron hoy en Nueva York y ganaron un centavo por galón (3,78 litros) en ambos casos respecto a la jornada anterior, para terminar la sesión a 1,91 y 2,11 dólares, respectivamente.

El gas natural ganó un día más cinco centavos en la Bolsa Mercantil de Nueva York y su contratos para octubre terminaron a 4,01 dólares por cada mil pies cúbicos, después de saberse que el estado de sus reservas en Estados Unidos alcanzó la semana pasada un nivel que es un 5% menor al de la misma época en el año precedente.

El aumento del precio del crudo y sus derivados se produjo en una jornada en la que el dólar ganaba terreno frente al euro y en la que se conocieron datos contradictorios referentes a la economía estadounidense, relativos al empleo y a la venta de viviendas.

Se anunció que la cifra semanal de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos aumentó en 12.000 la semana pasada, hasta 465.000 peticiones.

Pese a ese aumento, el promedio de solicitudes de las cuatro últimas semanas bajó en 3.250 y se ubicó en 463.250, el nivel más bajo desde finales de julio.

Sin embargo, sobre el ánimo de los operadores pesó más la noticia de que el ritmo de venta de casas usadas en este país subió en agosto un 7,6%, hasta alcanzar una tasa anualizada de 4,13 millones de viviendas, según la Asociación Nacional de Agentes de Bienes Raíces.

Se trata de una subida destacable, ya que en julio el ritmo de ventas sufrió la mayor caída jamás registrada (del 27%), por lo que fue interpretada como una buena señal para el mercado inmobiliario, uno de los que podría influir en la recuperación de la esperada demanda energética en Estados Unidos.