Debate nuclear

La nuclear es más barata sólo a corto plazo

La Agencia Internacional de la Energía insta a los Gobiernos a resistir la presión de la crisis y a mantener su apuesta renovable.

El giro nuclear de Alemania ha encontrado un aliado de peso en el debate sobre el futuro energético en Europa. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) reconoce en su informe Perspectivas tecnológicas 2010, presentado esta semana en Madrid, que la electricidad sería un 20% más barata para el consumidor si su producción se realizara a través de la energía nuclear.

En el documento, este organismo distingue dos escenarios energéticos. En el primero, el actual, el precio del barril de crudo pasará de 78 dólares a 120 dólares. El segundo escenario prevé la apuesta por el incremento de las renovables en el mix energético y augura un repunte del precio de barril de petróleo a 90 dólares y una caída hasta los 70 dólares en 2050. En esta segunda hipótesis, la AIE calcula que el proceso de descarbonización de la economía será un 20% más barato si se realiza con energía nuclear.

Alemania ha tomado esta senda. El Gobierno de Angela Merkel prolongará la vida útil de las centrales nucleares de 2022, cuando estaba prevista, hasta el año 2044.

La medida, que ha sacado a miles de personas a la calle, prevé destinar los impuestos de la energía atómica a la financiación de las renovables, aunque ya han surgido las dudas sobre el interés de las empresas en invertir en un sector muy caro. El organismo que dirige el japonés Nobuo Tanaka, apunta que los Gobiernos de los países desarrollados están revisando sus prioridades políticas respecto a las renovables.

La AIE no empezó a considerar en serio la descarbonización de la economía hasta 2008. Desde ese año reclama el 50% de reducción de emisiones contaminantes en el horizonte de 2050. Sin embargo, la Unión Europea apuesta por el medio plazo en sus objetivos energéticos. Para el año 2020, el 20% de la energía deberá ser de origen renovable. Para alcanzar semejante meta se necesita una fuerte inversión en tecnología, complicada en plena crisis económica e intentos por recortar el déficit público.

Según cifras de este organismo, la inversión en tecnología energética de bajas emisiones ha alcanzado los 165.000 millones de dólares en los últimos tres años. En 2030, esta cifra habrá crecido hasta los 750.000 millones. Tales cifras se antojan superlativas en pleno ajuste de los presupuestos públicos.

En Francia, cada vez más voces critican la apuesta de Nicolas Sarkozy por la energía eólica marina, en pleno despegue en Europa. El Ejecutivo ha sacado a concurso la concesión de 600 turbinas en las costas galas por 10.000 millones de euros. Los opositores a la medida critican la ingente inversión que se necesita cuando el Gobierno lucha por contener el déficit y está poniendo en duda el actual sistema de pensiones.

Desde la AIE se insta a los Gobiernos a confiar en el potencial de las energías renovables a largo plazo y que resistan a las presiones de costes "más a corto plazo", según Tanaka, que imponen la crisis y los mercados. En ese caso, el consumo de gas, carbón y petróleo serían "menores a los actuales".

No habrá impuesto verde al carburante

La idea de las empresas fotovoltaicas de crear un impuesto sobre los carburantes que sirva para financiar las renovables "ni se plantea ni se estudia" por parte del Gobierno, según recoge Europa Press.

El Ejecutivo se ha dicho dispuesto a desarrollar una fiscalidad verde, aunque supeditado a los avances de la Unión Europea en esta materia. La idea de un impuesto verde de las fotovoltaicas parte de que el sector eléctrico tendrá que integrar en su matriz de generación un 40% de energías limpias en 2020, mientras que a otros sectores como el transporte, que funciona a base de combustibles fósiles, no se les exige un esfuerzo de este tipo.

Según las estimaciones de las empresas fotovoltaicas, la aplicación de este impuesto serviría para repartir los costes del cambio de modelo energético y supondría el desembolso de 3.528 millones de euros del sector petrolero y 1.197 euros del gas.